Wladimir
Villalobos fue detenido en Santiago luego que, desde la Fiscalía de
Punta Arenas, se ordenara su captura tras ser vinculado por el delito de
estafa, de la cual fue víctima un magallánico.
Es
así, como a través de la plataforma Zoom, el hombre fue puesto a
disposición del Juzgado de Garantía de Punta Arenas, donde se le
comunicó los hechos que se le investigan.
De
acuerdo a lo imputado por el fiscal Manuel Soto, los hechos ocurren
“cuando la víctima el 24 de diciembre del 2021, a través de yapo.cl,
pone a la venta un reloj de alto valor, el cual vendía en 760 mil pesos.
Ese día fue contactado de manera telefónica por un sujeto que se hace
pasar por un funcionario de Carabineros, indicándole que estaba
interesado en adquirir la especie”.
Agregó
que para asegurar la honestidad en la transacción, ambos se
compartieron fotografías y otros antecedentes personales. Además, el
supuesto comprador aseguró que en su condición de funcionario público
disponía de un seguro que se hacía efectivo al depositar el 10% de la
venta, razón por la cual pidió al vendedor depositar dicha suma que le
sería devuelta una vez concretada la transacción del reloj.
Minutos
después, la víctima recibió un segundo llamado. Esta vez un supuesto
informático de Transbank que le ratificó antecedentes y seguro del
“comprador”; sin embargo, le señaló que el seguro requería para su
activación no el 10 sino el 30%. Junto con ello, le solicitó responder
tres preguntas personales, con los nombres de familiares.
Acto
seguido, le pidieron validar su clave de ingreso a la cuenta bancaria,
la cual había entregado al supuesto capitán de Carabineros para el
depósito.
Luego,
le informaron que durante el proceso de validación debía darle la clave
de ingreso a su banco. Con dichos antecedentes los malhechores
accedieron a su sistema informático bancario y realizaron los
movimientos en su cuenta.
En
total se efectuaron siete transferencias que sumaron $7.250.000,
detectando además que mantenía un crédito preaprobado por siete millones
y medio, y un giro de línea de crédito de 800 mil pesos. Los dineros
fueron depositados en diversas cuentas, entre ellas la del imputado
($250.000).
Estos
antecedentes, a juicio del ministerio Público, son constitutivos del
delito de estafa, y sabotaje informático, en la que al imputado,
residente en la localidad de Maipú, Santiago, le corresponde la calidad
de autor.
Tras ello, se solicitó que el imputado quede con la cautelar de arraigo nacional, la que fue otorgada por el tribunal.