En la noche del miércoles, Luis Ojeda Ojeda
se quitó la vida al interior del Complejo Penitenciario de Punta
Arenas. Era el único imputado por el homicidio de Brenda Cartes, quien
fue ultimada en su domicilio de Villa Selknam, a las afueras de
Porvenir.
La hermana mayor
de la víctima, Amandina, recibió con tranquilidad la noticia. “Ya no
tenemos ese miedo de que en algún momento iba a salir. Estábamos
luchando por la pena máxima con nuestra abogada, pero aún así estaba el
miedo”, dice.
Desde Punta Arenas, ahonda en los cambios que provocó la pérdida de Brenda. “Nosotros tenemos niños en casa, tenemos nietos. Ahora tenemos esa tranquilidad de tomar nuestras vidas. Tuvimos que cambiar todo nuestro entorno”, manifiesta.
El
delito habría ocurrido el 26 de enero. La relación sentimental que
sostuvo el imputado con la sobrina de Brenda había concluido, pero se
negaba a abandonar el domicilio que compartían. Según la declaración que
prestó a Carabineros, acuchilló a la víctima –que vivía en el mismo
loteo– cuando le exigió que entregase las llaves.
“La
última noche en que hablamos con él, le pedimos que se retirara de la
casa porque estaba siendo muy caótica la situación. Él me responde que
no le tenía miedo a nada y a nadie. Al parecer no era así y decidió otra
cosa en esta vida”, dice Amandina.
El
cuerpo de Brenda fue trasladado y hoy descansa junto a sus familiares
en Mehuín, un balneario ubicado en la Región de Los Ríos.
“Sé que mi hermana está en una
dimensión muy bonita”, señala su hermana. “Tengo agradecimiento a las
autoridades, vecinos, amigos, familiares, a los medios que tuvieron la
cobertura para que se hiciesen públicas estas cosas y que no queden en
la impunidad”, agrega.