Llamado como testigo de
la Fiscalía, gran parte de la declaración de Fabián Díaz Mella giró en
torno a las cartas que recibió en los días posteriores al 8 de marzo del
2020, cuando fue hallado el cuerpo sin vida de su madre al interior de
un dormitorio incendiado en la Población Cardenal Silva Henríquez.
“La
carta iba dirigida para mí y entregaba una información que podía
ayudarme. Decía que andaban vendiendo el celular de mi mamá por las
tomas un personaje que vivía por ahí. El que escribió la carta decía que
no podía dar mucha más información porque tenía temor a represalias”,
declaró el testigo.
Las
misivas fueron exhibidas en el juicio. Están escritas a manos en dos
hojas de cuaderno. Aunque iban remitidas a Fabián, se hallaron en otro
domicilio cercano a donde residía Luis Huaiquil Andrade, el único
imputado de la causa. De acuerdo a una pericia caligráfica de la PDI,
este último las habría escrito.
“Lo
que me llamó la atención era que nos cambiaron los nombres. A mi mamá
le colocaron Noemí Mella y a mí Fabián Mella. Se notó que era para
desviar la investigación”, señaló el hijo de la víctima.
Consultado
por el fiscal Fernando Dobson sobre las consecuencias que trajo la
pérdida de su madre, Fabián contestó que “hasta el día de hoy no
cerramos el ciclo. Ojalá se acoja lo que pide la Fiscalía con nuestro
abogado para cerrar una etapa difícil de nuestras vidas. Mi hija se
quedó sin su abuela”.
El
Ministerio Público acusa a Huaiquil Andrade por femicidio íntimo e
incendio con resultado de muerte. Si el tribunal accede a sus
solicitudes, podría recibir las penas de presidio perpetuo calificado y
20 años de cárcel.