Los
delitos se perpetraron el 23 de enero. En horas de la noche el acusado
concurrió en estado de ebriedad al domicilio de sus padres, ubicado en
el sector norte de Punta Arenas. Ya en el lugar golpeó en el rostro a su
progenitor, quien perdió el equilibrio y cayó al suelo.
La
agresión concluyó con la intervención de la cónyuge del adulto mayor.
La víctima –que tiene 82 años de edad– constató contusiones en su pierna
y erosiones en la palma de una mano.
La
presencia del encausado en el domicilio estaba vedada, pues el Juzgado
de Garantía había decretado dos órdenes de alejamiento por denuncias
previas de violencia intrafamiliar contra sus padres.
Los
funcionarios policiales encontraron al condenado cuatro horas después
de los hechos. Caminaba en estado etílico por Prolongación Mardones.
Tras una noche en los calabozos, al día siguiente pasó a control de
detención y se ordenó su traslado al Complejo Penitenciario de Punta
Arenas.
Ayer
el acusado se sometió a las reglas de un juicio abreviado y el tribunal
lo condenó por dos delitos: lesiones menos graves en contexto de
violencia intrafamiliar y desacato. Por el primero de ellos deberá pagar
una multa de 11 UTM (casi 640 mil pesos), mientras que por el
quebrantamiento de la orden judicial le impusieron 541 días de presidio.
Por
no reunir los requisitos legales, el tribunal no sustituyó la pena
carcelaria, la cual tendrá que cumplirse de manera efectiva en el
recinto penitenciario. Como pena accesoria, el sujeto no podrá acercarse
a la víctima por un término de dos años.