Este lunes,
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas determinó que el sujeto de
iniciales P.C.T., cumpla con una de las medidas cautelares más rigurosas
que contempla la ley: arresto domiciliario total, por presuntamente
agredir a quien fuera su conviviente.
Según
el parte policial, los hechos ocurrieron alrededor de las 10 de la
mañana del domingo. La pareja discutía porque la mujer le habría
preguntado al imputado por una ex novia.
Ofuscado,
el hombre habría comenzado a propinar insultos. Presuntamente, procedió
a envolverse un polerón entre el puño y comenzó a propinar golpes en el rostro a la víctima. Después de la agresión se fue a dormir a un sillón.
La
víctima aprovechó la oportunidad para denunciar a Carabineros. La
Central de Comunicaciones (Cenco) recibió la llamada y acudió al
domicilio que compartía la pareja. Tras notar que la mujer tenía
visibles lesiones, enviaron a la mujer a constatar lesiones y detuvieron
al imputado.
Según el parte médico, la víctima constató un ojo hinchado y múltiples contusiones faciales de carácter grave.
El
imputado pasó el domingo y la mañana del lunes en el calabozo de la
comisaría. Ayer, el sujeto se conectó con el juzgado de garantía para su
formalización. La fiscalía le comunicó que sería investigado por el
delito de lesiones graves en contexto de violencia intrafamiliar (VIF).
Como
medida cautelar, el Ministerio Público solicitó al tribunal que
impusiese el arresto domiciliario total, prohibición de acercamiento a
la víctima y abandono del inmueble en común.
“Nosotros
esgrimimos tres necesidades de cautela: peligro de fuga, peligro para
la seguridad de la sociedad y peligro para la seguridad de la propia
víctima”, dijo el fiscal Sebastián González.
En
su argumentación, el persecutor señaló que el imputado cumple con una
condena en libertad por robo con violencia. Además, tenía antecedentes
por lesiones menos graves en contexto de VIF.
La
defensa, por otro lado, criticó que las pautas de riesgo de la víctima
hechas por Carabineros y el Ministerio Público no eran coincidentes.
Mientras que la policía percibía un “riesgo medio”, la fiscalía advertía
uno “alto”.
“No
es posible dilucidar con claridad cuál es efectivamente el riesgo al
cual se le expone a la ofendida”, dijo la abogada Vania Cáceres, quien
solicitó que se impusiese el arresto nocturno.
Finalmente,
el magistrado se inclinó por la posición de la fiscalía y determinó que
el imputado cumpla la privación de su libertad desde su domicilio.