Un
hombre que ultrajó reiteradamente de su hijastra permanecerá más de 13
años tras las rejas. Ayer el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas
lo sentenció por violación y abuso sexual, este último en carácter de
reiterado.
Los
jueces dieron por acreditado que el acusado -quien tenía una relación
de convivencia con la madre de la víctima- perpetró los abusos sexuales
entre mediados de 2019 y noviembre de 2020, desde que la niña tenía 10
años de edad.
Los
ataques consistieron en tocamientos en la zona corporal y genital de la
niña. Se perpetraron al interior de un domicilio ubicado en Puerto
Natales. El hecho más grave ocurrió en la última semana de noviembre del
2020, cuando accedió carnalmente a la víctima en un sillón del living.
La
última agresión fue presenciada por la madre de la víctima, quien
expulsó de su domicilio a su pareja tras descubrirlo en pleno ataque
sexual.
El tribunal acreditó la violación a partir
de las lesiones que se constataron en la víctima. Al igual que los
abusos, se tuvo en cuenta el testimonio de la niña y de su grupo
familiar, entre otros medios de prueba. También se consideraron los
mensajes de WhatsApp que envió el acusado a su pareja para impedir que
lo denunciasen.
Los
jueces resolvieron imponer siete años y 183 días de cárcel por
violación impropia y otros seis años por abuso sexual en menor de 14
años La pena tendrá que cumplirse de manera efectiva y se le abonan los
477 días que ha permanecido en prisión preventiva.
Una
vez que recupere su libertad, el acusado tendrá que informar cada tres
meses a Carabineros su domicilio durante 10 años. Además queda con
inhabilitación perpetua para ejercer profesiones que se vinculen a
menores de edad.