Luego de la condena penal por daño ambiental tras el
hundimiento del transbordador “Amadeo I” en el Paso Kirke hace cinco años atras,
307 pescadores artesanales presentaron hace pocos días una demanda civil
colectiva ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, que alcanza cifras
millonarias que tendría que pagarles la empresa Navimag.
En octubre de 2017 en el Juzgado de Garantía y Letras de
Puerto Natales, el capitán y el timonel de la embarcación que provocó un
desastre medioambiental en la angostura de Kirke de la Isla Merino en agosto de
2014, fueron encontrados culpables de derramar combustible y petróleo que
transportaba el ferry en sus bodegas, según el artículo 136 de la Ley de Pesca
y Acuicultura.
Esta sentencia dio pie a los pescadores artesanales para
llegar durante esta semana a la justicia civil por los daños y perjuicios que
sufrieron al verse afectados en su fuente laboral como en su estado de salud. Representados
por los abogados Harry Jerez Díaz y César Barra Rozas, los trabajadores buscan que
se condene a la empresa en su responsabilidad civil a pagar la suma de 7
millones de pesos a cada uno de los demandantes, monto que ascendería a un
total de 2 mil 149 millones de pesos.
Los hechos
El 18 de agosto de 2014, alrededor de las 9 horas, el
transbordador “Ro-Ro Amadeo I” circulaba por el canal marino Kirke de la
Provincia de la Última Esperanza, desempeñándose como capitán de la embarcación
Eleodoro Barría García, mientras que Ricardo Zurita García, lo hacía como timonel del ferry. Al llegar a
la angostura, el capitán de la nave desatendiendo las recomendaciones
registradas en el manual de navegación denominado “derrotero de los canales del
sur” a la angostura de Kirke, y además adelantando deliberadamente la hora del
ingreso a dicho paso marítimo; ordenó a su tripulación ingresar con la nave al
paso de la Isla Merino alrededor de las 9 horas, en conocimiento de que
enfrentaba condiciones no óptimas para la circulación del navío, especialmente
dado que no era la hora de pleamar que debe preferirse para el ingreso al paso.
Este último es un dato que el capitán no podía menos que
conocer dada su experiencia de años al mando de distintos navíos que cruzan la
misma angostura. Una vez en el interior del paso marítimo, el timonel, realizó
una maniobra negligente al virar a estribor cuando debia haberlo hecho a babor,
movimiento que sumado a lo dispuesto por el capitán del navío de ingresar a una
hora no adecuada; el trasbordador golpeó su casco contra las rocas del cruce a
la altura de las bodegas de carga, sufriendo diversos daños y hundiéndose
parcialmente sobre su lado derecho.
La nave al momento del derrame, transportaba en sus
estanques 120 toneladas de combustible IFO-1280 (mezcla de combustible
destilados y residuales) y 89 metros cúbicos de petróleo diesel.
Además, entre su carga transportaba 46 vehículos, entre
camiones, tracto camiones, jeep y chocos, cada uno de ellos con sus estanques
de combustible cargados y sus baterías en funcionamiento.
Daño ambiental
A consecuencia de lo anterior se produjo la contaminación
directa del agua de mar con hidrocarburos provenientes del transbordador, la
muerte de 152 animales que el ferry llevaba como carga (cuyos cuerpos quedaron
en el agua), y la muerte de una gran cantidad de recursos hidrobiológico de la
zona.
Hechos que causaron un grave daño ambiental a todo el
entorno marino, un grave detrimento al patrimonio ambiental y perjuicios a la
biodiversidad de la zona, todas consecuencias directas de las órdenes dadas por
el capitán quien hizo caso omiso a los peligros que enfrentaba la nave, y del
error de navegación cometido directamente por el timonel de la embarcación.
Riesgo de
intoxicación
A esto se suma que los peces y mariscos pueden incorporar
contaminantes orgánicos persistentes, y los depredadores que los consumen transmiten
el envenenamiento de un animal a otro por medio de la cadena alimenticia,
poniendo en riesgo incluso la seguridad en la alimentación humana.