“Los
hechos dan cuenta de la existencia de una agrupación criminal de
naturaleza familiar”. Con esas palabras, la fiscal Rina Blanco resumió
la investigación en contra de una banda dedicada al robo de casas y que
tiene a tres personas tras las rejas.
La
organización estaría liderada por Francisco Cárdenas Núñez, un joven de
25 años que está en prisión preventiva desde febrero. Cuando lo
capturaron, la Fiscalía lo sindicaba como autor de cuatro robos a
viviendas en Loteo Vrsalovic y otro en las faenas de Villa Pudeto.
Ayer,
el caso sumó una nueva arista. Cárdenas Núñez fue formalizado por un
nuevo robo ocurrido en diciembre de 2019 y que habría protagonizado
junto a su sobrino, Francisco Sánchez Levipichún.
Golpe en Barranco Amarillo
De acuerdo con la formalización,
ambos ingresaron a la vivienda tras forzar una ventana. Sustrajeron dos
iPad, un iPhone, joyas y alimentos. Las especies se cargaron en una
camioneta marca Ford que le pertenecía a los propietarios de la
vivienda.
Horas
después, uno de los iPads arrojó ubicación y la PDI encontró a los
sospechosos a bordo del vehículo robado. Sus ocupantes se dieron a la
fuga y la persecución concluyó en un pasaje de Pampa Redonda, donde los
individuos huyeron a pie.
Cárdenas
Núñez se perdió de la vista, pero la PDI logró detener a su sobrino.
Hoy, Sánchez Levipichún cumple una sentencia de cinco años de cárcel por
las sustracciones en Barranco Amarillo.
Reformalización
La fiscal Blanco aprovechó la audiencia para reformalizar a Cárdenas Núñez por los otros siete delitos en que estaría implicado. En la cita lo acompañó el hermano de su pareja, Claudio Oñate Hernández, quien está recluido desde febrero por su presunta implicancia en la organización.
El
Ministerio Público enumera cuatro robos en viviendas de agrado de Loteo
Vrsalovic ocurridos entre octubre de 2019 y abril de 2020. El botín de
mayor cuantía se logró en febrero del año pasado y ronda los cinco
millones de pesos en televisores, notebooks y relojes, entre otros.
La
investigación también abarca un hecho en las faenas de Villa Pudeto.
Presuntamente, los imputados ingresaron en una camioneta y robaron
puertas. Fueron sorprendidos por el cuidador de la construcción, quien
los persiguió hasta el portón de salida. Como estaba encadenado, los
jóvenes huyeron a pie y se les perdió el rastro.
Esquivo imputado
La
Brigada Investigadora de Robos (BIRO) tuvo en la lupa a Cárdenas Núñez
desde fines de 2019. Vendía los objetos sustraídos por redes sociales y
las víctimas reconocieron las especies. Sin embargo, su paradero siempre
fue esquivo.
Además
de la huida en Pampa Alegre que concluyó con la detención de su sobrino
y la de Villa Pudeto, el imputado ha protagonizado otra en Río Seco.
En
febrero de 2020, un contingente policial se dirigió al sector norte de
Punta Arenas tras su pista. En la Ruta 9 Norte se encontraron de frente
con un vehículo manejado por el sospechoso. Los funcionarios exhibieron
sus placas, pero el conductor aceleró la marcha y huyó.
La
persecución se extendió por la Ruta 9 y Prolongación Juan Williams.
Después retomó el Cruce San Martín e ingresó a una parcela. Según la
formalización, Cárdenas Núñez se bajó del móvil y desenfundó una pistola
y apuntó a los funcionarios, quienes también sacaron sus armas de
servicio e hicieron dos disparos al suelo. Después, el individuo dio
media vuelta y se perdió entre el bosque.
Su
detención definitva se concretó el 17 de febrero pasado, en una
vivienda ubicada en la Población Archipiélago de Chiloé. La fiscalía le
imputa ocho delitos: cinco robos en lugar habitado, otro en lugar no
habitado, amenazas a funcionarios de la PDI e infracción a normas
higiénicas.
Este jueves, el tribunal dispuso que la investigación en contra suya y de Oñate Hernández se extienda por 20 días más.