En reiteradas oportunidades se ha dicho que los delitos sexuales en la Región de Magallanes son habituales y tienen cifras preocupantes. Los tribunales de justicia día a día evidencian aquella problemática.
En el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, ayer, se inició un juicio en contra de un hombre acusado de abusar sexualmente de una menor de edad.
El acusado sería la pareja de la madre de la víctima.
Respecto a la acusación, se dijo que en fechas indeterminadas durante los años 2018 y 2019, la víctima, cuando tenía 11 a 12 años de edad, cada vez que quedaba a solas con el imputado era atacada sexualmente por el hombre, quien tocaba el cuerpo de la niña. Actos de similares características habrían ocurrido en la cocina, y en al menos dos ocasiones, en la habitación de la menor.
Tras ser estos hechos denunciados, la madre de la víctima lo encaró y este admitió haber “manoseado” un par de veces a la niña. Sin embargo, no fue ella quien hizo la denuncia. El hecho se dio conocer por parte de una profesional del establecimiento educacional en donde estudia la víctima, como también del padre biológico.
En concreto, el hombre es acusado y enjuiciado por abuso sexual con contacto corporal a persona menor de 14 años en grado de consumado y carácter de reiterado.
Respecto a la pena, el Ministerio Público solicita que se imponga en contra del acusado, una sentencia de seis años de cárcel.
Cabe hacer presente que existe una parte querellante, que representa a la víctima.
En su intervención, la fiscal Wendoline Acuña recalcó que este caso tiene la particularidad de que existe una doble denuncia. Primeramente, por parte de una psicóloga que trabaja en el colegio donde estudia la víctima y a los días después, el padre biológico de la niña. Ambos ponen en conocimiento al Ministerio Público las vulneraciones sufridas, en el periodo indicado en la acusación, como también sindicando a la pareja de la madre de la afectada como el autor del ilícito.
La persecutora, explicó que la madre no habría hecho la denuncia, ya que mantiene un hijo en común con el acusado y no quería que termine afectado. Sin embargo, la fiscal detalló que ello perjudicó a la víctima, quien no se sintió apoyada, desarrollando una serie de aflicciones en su personalidad y salud mental, a un punto tal que debió ser trasladada de urgencia al Hospital Clínico de Magallanes, para que sea atendida por la Unidad de Psiquiatría, ya que la niña atenta contra su vida.
Los problemas de salud mental de la niña son tan graves, que incluso está en duda si podrá declarar en el tribunal, ya que expresó culpa y variados temores.
Se espera que el juicio tenga una duración de tres días.