La mañana de ayer compareció ante el Juzgado de Garantías de Punta Arenas para su audiencia de control de detención, un individuo aprehendido durante la noche del viernes al interior del domicilio de su expareja.
La detención del acusado se generó en el momento que personal de Carabineros llegó al lugar, luego de haber recibido una llamada en su Central de Comunicaciones por parte de la hija de la expareja del imputado, luego de que este llegara a la vivienda en manifiesto estado de ebriedad, profiriendo agresiones verbales y disponiéndose a dormir en una de las habitaciones.
Durante la formalización de los cargos por parte del fiscal Felipe Aguirre, trascendió que la presencia del imputado en el domicilio de su expareja constituyó la infracción de dos medidas cautelares derivadas de procesos judiciales previos en su contra y para el resguardo de la seguridad de su expareja, como una orden de alejamiento, así como también arresto domiciliario total.
Al avanzar en la formalización y los alegatos respecto de esta acusación se conoció que esta sería la cuarta vez en la cual el imputado comete el delito de desacato de una orden judicial expresa, en cuanto por previos delitos de agresiones y amenazas en contexto de violencia intrafamiliar, en una primera oportunidad el imputado habría recibido la orden de alejarse de la víctima.
Dicha instrucción fue desestimada por el imputado a principios de este año, razón por la cual además de la orden de alejamiento, se dictó la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno, intensificando el resguardo de la víctima.
Pero, no fue suficiente el endurecimiento de estas determinaciones, puesto que en marzo de este año el sujeto nuevamente cometió desacato acercándose una vez más a la víctima, lo cual derivó en que se dictaminara el arresto domiciliario total, medida que se encontraba vigente hasta la noche del viernes cuando por cuarta vez reincidió en el desacato.
Por su parte, la defensa argumentó que en una de las causas anteriores se requirió la suspensión del procedimiento, toda vez que se solicitó declarara al acusado como inimputable, por razones que obedecen a un padecimiento siquiátrico, del cual solicitaron reserva de difusión.
Finalmente, y luego de un amplio debate y priorizando la protección de la víctima, el tribunal decretó que el imputado fuese internado en la Unidad Psiquiátrica del Hospital Clínico de Magallanes.