La
orden de expulsión en contra de un extranjero condenado por tráfico de
drogas se resolverá en la Corte de Apelaciones de Punta Arenas. La
Defensoría Penal Pública interpuso un recurso de amparo a su favor, pues
el individuo tiene la residencia definitiva hace cinco años.
El
condenado –identificado como Jhon Riascos Riascos– llegó a Chile el
2011 desde Buenaventura, una humilde ciudad colombiana. En Magallanes se
desempeñó como carnicero y jornal de construcción. En septiembre del
2016, el Departamento de Extranjería y Migración le otorgó el permiso de
residencia definitiva.
Sin
embargo, en octubre del 2018 fue detenido junto a otras dos personas.
La Policía de Investigaciones (PDI) efectuó un procedimiento que
concluyó con la incautación de más de un kilo de cocaína.
Actualmente cumple una pena de cinco años de cárcel por
tráfico de drogas. Gendarmería lo trasladó al Centro de Educación y
Trabajo (CET) Semiabierto por su buen desarrollo penitenciario. Desde
ahí fue notificado de la orden de expulsión del Ministerio del Interior,
resuelto el 17 de agosto.
De
acuerdo al abogado penitenciario Pablo Chandía, las órdenes de
expulsión están dirigidas a los “extranjeros cuya situación migratoria
sea irregular, es decir, por el hecho de haber ingresado por un paso no habilitado, de forma clandestina o ya habiendo expirado la autorización que tuvo para ingresar”.
El
recurso –que busca dejar sin efecto la resolución del Ministerio del
Interior– ingresó a la Corte el miércoles y espera ser acogido a
tramitación.