Ayer, el Ministerio Público presentó cargos en contra de Melquicedec Henríquez Loyola, un funcionario de Carabineros que habría sometido a vejámenes a un detenido al interior de la Primera Comisaría.
Los hechos ocurrieron durante el estallido social. El 22 de octubre del 2019, la Plaza de Armas Muñoz Gamero era foco de protestas y Carabineros detuvo a un grupo de manifestantes por desórdenes públicos.
La víctima –un joven de 18 años– estaba entre los arrestados. Lo trasladaron a la comisaría y ahí se encontró con el imputado, un cabo primero que estaba a cargo del registro. Bajo la excusa de un supuesto protocolo de detención, forzó al afectado a bajarse sus pantalones y ropa interior. Después, le ordenó que se agachase contra la pared e hiciese sentadillas semidesnudo.
Durante la investigación administrativa, el carabinero declaró que le había encontrado un arma blanca y reconoció haberlo forzado a hacer sentadillas, pero con sus vestimentas.
El tribunal ordenó que, mientras se extienda la causa, cumpla con la prohibición de acercarse a la víctima.