A
una pena remitida fue condenado ayer un joven por apuñalar la pierna a
su madre en el sector sur de Punta Arenas. Ayer el Juzgado de Garantía
de Punta Arenas dispuso que firme mensualmente en dependencias de
Gendarmería durante un año.
Los
hechos ocurrieron el 10 de julio de 2020. El imputado –que tenía 23
años al momento de los hechos– compartía bebidas alcohólicas con su
madre, de 50 años, al interior de un domicilio ubicado en la Población
Río de la Mano.
De
acuerdo al relato de la víctima, alrededor de las 18.30 horas surgió
una discusión entre ambos por la propiedad que compartían. El altercado
concluyó cuando el hijo se premunió de un cuchillo cocinero y le asestó
una puñalada en la pierna izquierda a su madre.
Carabineros recibió la denuncia y se apersonó en el sitio de los hechos. El procedimiento no estuvo exento de complicaciones; seis funcionarios policiales debieron intervenir para reducir al joven e ingresarlo al patrullero.
El
imputado estuvo casi dos años con la medida cautelar de prohibición de
acercamiento. Finalmente, ayer se sometió a las reglas de un juicio
simplificado y admitió su autoría en los hechos.
El
tribunal lo condenó por lesiones menos graves en contexto de violencia
intrafamiliar, con el reconocimiento de las atenuantes de irreprochable
conducta anterior y colaboración con la justicia.
Aunque
le impusieron 300 días de cárcel, las atenuantes permitieron que la
pena se sustituyera por la remisión condicional. Es decir, el acusado
deberá firmar mensualmente en el Centro de Reinserción Social de
Gendarmería por un año. Además tendrá que mantenerse alejado de la
víctima por el mismo tiempo de la condena.