Con
arraigo regional quedó un joven de 21 años que protagonizó una
temeraria persecución policial tras casi atropellar a un funcionario de
Carabineros. La Fiscalía lo formalizó ayer por tres delitos y será
investigado durante 90 días.
Los
hechos ocurrieron en la mañana del sábado. Un alto contingente policial
resguardaba el desfile de las Glorias Navales, que se celebraba en la
Plaza Arturo Prat y en distintas calles de Punta Arenas.
La
víctima es un cabo segundo de Carabineros que estaba a cargo de hacer
desvíos de tránsito en la esquina de avenida Colón con Costanera del Estrecho. Alrededor de las 11 de la mañana vio que un Nissan transitaba de manera errática y sin sus placas patentes.
El
uniformado hizo gestos de detención para fiscalizar al vehículo. En un
comienzo el chofer disminuyó su marcha, pero sorpresivamente aceleró la
marcha y arremetió contra el carabinero, quien debió apoyarse sobre el
capó y saltar para no ser arrollado.
El
conductor, Juan Pacheco Rivera, fue capturado tras una intensa
persecución policial que se prolongó hasta la población 18 de
Septiembre. Carabineros le dio alcance en la esquina de Eusebio Lillo
con Juan Ladrillero. El joven marcó 2,26 gramos de alcohol por litro de
sangre, mientras que las placas patentes fueron descubiertas en los
asientos del móvil.
El procedimiento no estuvo exento de complicaciones: uno de los tres
acompañantes del imputado forcejeó con un funcionario para evitar la
detención.
Tras
una noche en los calabozos de la Primera Comisaría, Pacheco Rivera
quedó ayer a disposición del Juzgado de Garantía de Punta Arenas. La
Fiscalía lo formalizó por manejo en estado de ebriedad y sin licencia,
conducir con placas patentes ocultas y atentado contra la autoridad.
Por
solicitud del Ministerio Público, el tribunal dispuso la imposición del
arraigo regional, suspensión provisoria de su licencia, prohibición de
acercamiento al Carabinero –que resultó sin lesiones– y firma semanal en
dependencias de la Primera Comisaría. El plazo para las indagatorias se
fijó en 90 días.