Hasta el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, llegó ayer una comerciante que se vio afectada con los actos vandálicos de las manifestaciones ocurridas en Punta Arenas.
La comerciante Ninfa Tapia Ruiz, indicó que “quiero que se encuentren a los culpables, he visto a personas que andan con las prendas de vestir que vendo. Llevo dos semanas sin poder trabajar, es mi esfuerzo y sacrificio y con prestamos que he comprado mis cosas. He recibido amenazas de una persona con acento venezolano, y esto fue porque vi cosas. Estoy con lo poco que me queda, y ahora espero en la plaza vender algo en una exposición, pero no he podido trabajar porque aún están trabajando en la instalación de los vidrios, que eso pertenece al municipio. Creo en Dios y van a tener que pagar, y no les tengo miedo”.
Querella
En el detalle del escrito, indica que “a fines de octubre del año 2019, comencé a ver que un grupo de jóvenes comenzaron a hacer presencia en el lugar, habiendo una organización, así se podía ver que mientras unos dirigían y repartían dinero a los jóvenes, estos consumían drogas y alcohol en el lugar. Ocurrió que un día se me acercó una persona con acento extranjero de tez color morena mate y barba abundante de 1,80 aproximadamente que vestía con ropa negra y me dijo “tu hablas y te hacemos mierda el kiosco” para luego retomar la conversación que tenía con un grupo de jóvenes que estaban drogándose en el lugar, donde pude ver que este tipo extranjero les dio dinero para que vayan a comprar alcohol y se retiró del lugar cuando los jóvenes comenzaron a hacer barricadas a la Avenida Colón. Esto ocurrió a eso de las 20 horas”.
La acción penal continúa argumentando que “el día 11 de Noviembre de 2019 a eso de la media noche, y en el marco de las protestas que se desarrollaban en la ciudad de Punta Arenas, producto del estallido social, un grupo indeterminado de personas que fueron captadas en los videos de seguridad de la botillería Peteco, ingresó a mi kiosco rompiendo los vidrios frontales que dan por Avenida República y calle Armando Sanhueza, dejando intactos los vidrios que dan por chiloe. Así fue que ingresaron al local y me sustrajeron diversas especies valoradas en un millón de pesos, que consistían en ropa de vestir de la marca Light Road de la que soy el único local que las vende en Punta Arenas, y otras marcas de ropa y juguetes infantiles. Asimismo sustrajeron de mi propiedad una impresora marca HP mfp m130fw que fue quemada sobre el puente de calle Bories por los antisociales”, finaliza la querella.
El abogado querellante Juan José Arcos, indicó que “lamentable que una persona pierda todo con lo que se gana la vida con estos actos vandálicos. La querella va por tres delitos distintos, que es amenazas por un extranjero que lo habría visto entregar dinero antes de las manifestaciones y al verse descubierto la amenaza que le destruiría el local. El segundo hecho es un robo con fuerza en lugar no habitado, luego que ingresaron a través de la fractura de los vidrios, donde estos sujetos sustraen las especies. Finalmente un delito de incendio, luego que estos vándalos queman una impresora que compró y que terminó destruida en una barricada. Buscamos establecer a los responsables, y todos los antecedentes fueron puestas a la Fiscalía, y se busca las penas que son altas por estos delitos”.