En
julio de este año dos jóvenes, una de ellas menor de edad, quedaron
privadas de libertad tras ser imputadas por el Ministerio Público como
autoras de un homicidio frustrado en contra de una madre y su hija
adolescente, en una gresca que ocurrió en plena vía pública, en las
inmediaciones de la población Archipiélago de Chiloé.
El
incidente se habría ocasionado por rencillas anteriores entre las
menores de edad (17 años) de iniciales J.M. (víctima) y K.A.L.B.
(imputada), siendo ésta última acompañada por R.D.H.P., de 18 años, a
quien se le habría atribuido la acción de sujetar a la afectada mientras
su compañera la acometía con un arma cortopunzante.
Tras
104 días tras las rejas, durante la mañana de ayer se efectuó una
audiencia en la cual los abogados defensores de ambas imputadas
solicitaron que se reemplace la prisión preventiva y la internación
provisoria respectivamente, por la de arresto domiciliario total.
En
el caso de la adulta, fue patrocinada por el abogado Julián López,
quien hace algunos años representó a los dueños del Grupo Penta en el
bullado caso nacional. En esta oportunidad, para fundamentar su
petición, aseveró que la audiencia de formalización, el fiscal Oliver
Rammsy se basó sólo con el testimonio de las supuestas víctimas que
atribuyeron a su representada el haber cooperado con su amiga durante la
pelea.
Desde
un inicio partió deduciendo que el delito en este caso corresponde a
lesiones y no a homicidio frustrado, del cual, en este último, su
cliente “no ha tenido ninguna participación”.
El
profesional letrado sostuvo que cuando se le impusieron los cargos a
R.D.H.P., se exhibió la declaración de la víctima adolescente, la que la
sindicó como quien la habría sujetado mientras la otra imputada extraía
el arma para herirla. En tanto, en el testimonio de la madre, ésta no
le atribuyó participación alguna a la joven en los hechos. Asimismo, el
pololo de la primera afectada, que también estuvo presente, no confirmó
ninguna de las afirmaciones de las denunciantes, por lo que calificó
estos testimonios como contradictorios.
Además, según el dato de atención de urgencias, las lesiones de ambas afectadas fueron calificadas de carácter menos graves.
Nuevos antecedentes
Sin
embargo, para solicitar el cambio de medida cautelar debía presentar
nuevos antecedentes que hicieran variar la imputación inicial.
Fue así que expuso una declaración que brindó la coimputada adolescente el pasado 25 de septiembre, en la que ella admitió su participación
en estos hechos, que cuando éstos ocurrieron le pidió a su amiga que la
acompañara a arreglar unos problemas que ella tenía con la víctima
J.M., y cuando estaban enfrentadas, R.D.H.P. le pidió que por favor se
fueran del lugar.
También
se exhibió el testimonio de su representada, en el cual ella siempre
durante el conflicto le solicitaba a su amiga que se retiraran del lugar
y que no continuara con la riña. Al llegar la madre de la víctima al lugar, aseguró que la sostuvo diciéndole que la pelea ya había terminado.
Otro
antecedente fue que los cuchillos empleados nunca fueron encontrados y
que la imputada menor de edad también registraba cortes con este tipo de
arma, los que fueron asestados por las “víctimas”, las que nunca
mencionaron esta situación, y que fueron corroborados en la constatación
de lesiones, lo que nunca apareció en el parte de denuncia de
Carabineros. En tanto su representada no presentó lesiones, lo que
ratificaría que no tuvo participación en la pelea.
“Es
una joven alumna regular de cuarto medio, sin antecedentes penales de
ningún tipo, que cuenta con una red de apoyo familiar sólida, que se vio
envuelta en una pelea que no era suya por acompañar a una amiga, que no
empuñó nunca un cuchillo, no agredió a nadie, trató de evitar la pelea
para que no pasara a mayores, salió sin ningún tipo de lesiones del
incidentes, y sin embargo lleva más de tres meses en prisión preventiva,
sin poder asistir al colegio o continuar con su tratamiento
terapéutico, en medio de una pandemia y sometida a un ambiente hostil en
que la única posibilidad que tiene es la de un contagio criminógeno que
nadie desea”, puntualizó López Masle.
Respecto
a la imputada adolescente, el defensor Richard Maldonado indicó que con
lo que se expuso ya han variado los antecedentes, y en los próximos
días se reformalizaría la investigación por un delito de lesiones y no
de homicidio frustrado que motivaría la internación provisoria de su
representada.
De esta forma, el magistrado Ricardo Larenas decretó el arresto domiciliario para ambas jóvenes.