Madre que perdió un hijo por presunta negligencia denunció nuevo proceder médico erróneo con otro bebé

Una
grave denuncia efectuó una madre ante el Ministerio Público, luego de
que por segunda vez el personal facultativo del Hospital Clínico de
Magallanes incurriera en presuntas negligencias en la operación de uno
de sus hijos, asegurando la víctima que hace seis años habría ocurrido
lo mismo, sin embargo, aquella vez el desenlace fue fatal.

Todo
comenzó cuando el martes 21 de julio del presente año, a Eliana
Saldivia Núñez se le realizó una cesárea de urgencia, naciendo su bebé
con 29 semanas de gestación, aunque sin complicaciones.

Posteriormente,
el 18 de agosto el niño debió ser operado por una ligadura de ductus,
intervención que obtuvo buenos resultados. No obstante, para el 6 de
octubre tenía programado otro procedimiento quirúrgico, esta vez por una
hernioplastia inguinal derecha.

“A
mi bebé lo prepararon entre las 4 horas aproximadamente, en ayunas,
poniéndole una vía con suero en su mano izquierda. Con su padre nos
dirigimos a las 7:30 horas de ese día a verlo y hablar con el médico que
lo operaría. Éste nos explicó la operación y los cuidados antes de
llevarlo a pabellón. Al momento de ver a nuestro hijo, él se encontraba
en la incubadora con suero conectado a su manito, lo notamos que lloraba
y lloraba, y las Tens decían que era porque tenía hambre ya que estaba
en ayunas”, relató la madre.

Error

Una
vez operado, ambos padres fueron contactados para indicarles que la
cirugía ya había terminado y que su bebé se encontraba “bien”. En ese
momento, se trasladaron al servicio de Neonatología, momento en que
notaron algo extraño en una de las extremidades de su hijo.

“En
eso veo a mi hijo con el brazo izquierdo vendado desde la mano hasta el
codo, y pregunto qué había sucedido, a lo que me dicen que en pabellón
se le corrió la vía de suero de la mano y que no se dieron cuenta a
tiempo, produciendo que el suero se saliera de la vena y corriera por
fuera. Me dijeron que no era tan grave, que solo eran ampollas, que
esperaban a que baje solo, y que se realizaría la curación por parte del
cirujano. Yo solicité ver las fotos de su muñeca y me decían que las
pedirían al médico y a las matronas, pero nunca me mostraron las
curaciones ni menos las fotos, a lo que asumí que la herida no era
grave”, detalló.

Diez
días después, ambos padres fueron contactados para hablar con el
cirujano, pensando que por fin a su bebé le darían el alta. Tras ser
conducidos a una oficina, en la que habrían estado presentes dos
doctores y una matrona de Neonatología, momento en que comenzaron a
recibir las malas noticias.

Nueva operación

“Nos
indicaron que nuestro hijo debía volver a ser operado debido a una
quemadura en la muñeca izquierda producto de la operación anterior, y
que se debía realizar un injerto de piel. Nosotros no entendíamos
porqué, ya que sólo nos habían dicho que las curaciones iban bien y en
mejoría, pero ahora nos dicen que, si no se realizaba la operación, el
niño podría quedar sin movilización en su mano izquierda, y el injerto
lo sacarían de su pierna izquierda. Nosotros como padres firmamos la
autorización de la operación de injerto, y preguntamos dónde había
pasado la negligencia y cómo ocurrió. Ellos nos indicaron que en
pabellón no se dieron cuenta”, prosiguió Elena.

En
ese momento, aseguró que el jefe enfermero de pabellón les habría
señalado que el niño llegó a la operación con el brazo hinchado y los
dedos azules, sosteniendo que se estaban realizando las averiguaciones,
ya que se les dijo que aquella condición habría ocurrido durante “el
trayecto”.

Pese
a ello, uno de los doctores les explicó que el niño estuvo a lo menos
dos horas con la vía desplazada y sin supervisión, lo que ocasionó que
la tablilla que le sujetaba la mano formó una especie de torniquete por
aquel lapso de tiempo, lo que derivó en la inflamación total del brazo
izquierdo, y que terminó reventando la parte superior de la piel y
produciendo una lesión. Pese a lo anterior, el injerto de piel se
realizó con éxito el pasado sábado 19 de octubre, observando que la
lesión abarcaba toda la muñeca del bebé.

Buscan justicia

Al
respecto, la denunciante aseveró que actualmente su hijo tiene 4 meses
de nacido y debe ir a terapia al Centro de Rehabilitación “producto de
la negligencia ocurrida en el Hospital”, además de quedarle una cicatriz
que le cubre toda la muñeca.

“Como
padres no queremos dejar pasar esta negligencia, ya que en 2014, en el
mismo servicio nos ocurrió otro acontecimiento con nuestra primera hija,
que igual nació prematura y debido a una mala práctica le pusieron mal
un catéter, perforándole el corazón y falleciendo al instante. No nos
dieron respuesta alguna de quién fue el culpable de ese acontecimiento,
pero esta vez no queremos dejar pasar la mala práctica y la falta de
ética del Servicio de Neonatología”, concluyó.

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