Ayer
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas sentenció a un micrero que
protagonizó un accidente donde una pasajera resultó con fracturas y
contusiones. Quedó con la inhabilidad perpetua para volver a manejar
vehículos y deberá usar una tobillera electrónica por 641 días.
El accidente ocurrió el 13 de marzo de 2017, cuando el servicio de transporte público estaba a cargo de la empresa Movigas.
De
acuerdo a la acusación, alrededor de las 10.30 horas el condenado
ingresó al Hospital Clínico de Magallanes para dejar y recibir
pasajeros. Al detener la marcha, una mujer bajó del autobús, pero el
chofer cerró las puertas sin percatarse de ella y pisó el acelerador.
La
víctima quedó atrapada en una de sus extremidades. El vehículo la
arrastró por breves metros hasta que cayó al suelo. Resultó con una
fractura de húmero y contusiones en su rodilla y pie izquierdo. Según la
acusación, son lesiones de carácter grave que tardaron más de 30 días
en sanar.
Luego
del accidente, el acusado se detuvo y preguntó por el estado de la
mujer. Sin embargo, después continuó con su recorrido sin llamar a las
autoridades.
El
micrero fue condenado por cuasidelito de lesiones graves y no dar
cuenta del accidente de tránsito. En total le impusieron 641 días de
cárcel, pero la pena se sustituyó por la reclusión parcial nocturna.
Mientras se prolongue la pena, tendrá la prohibición de abandonar su
domicilio entre las 22 y las 6.00 horas. Gendarmería va a monitorear su
cumplimiento a través de una tobillera electrónica.
Además,
queda con la inhabilitación perpetua para manejar vehículos de tracción
mecánica y tendrá que pagar una multa de 2 UTM (cerca de 120 mil
pesos).