Aunque
está privada de su libertad desde el 2019, la reclusión de Bárbara
Moreira Parra en el Complejo Penitenciario de Punta Arenas se prolongará
por bastante tiempo más. Ayer, el Tribunal Oral la condenó a 20 años de
cárcel por homicidio simple y lesiones gravísimas.
Durante
el juicio en su contra se pudieron acreditar los hechos ocurridos el 4
de agosto del 2019. En horas de la madrugada, la imputada compartió
bebidas alcohólicas junto a Andrés Navarro Leiva -con quien mantenía una
relación sentimental informal- y otro hombre en un domicilio ubicado en
la Población Río de la Mano de Punta Arenas.
En
un momento de la noche, la acusada se retiró del inmueble junto a una
amiga tras haber sido agredida por quien sería la víctima fatal. Ambas
concurrieron a un pub y bebieron más alcohol.
Esa
noche, la condenada decidió regresar a la casa donde había compartido
con los hombres. Tomó un cuchillo metálico de la cocina y se dirigió a
la habitación donde se encontraba su pololo. Le propinó seis estocadas
en el hombro, pecho, abdomen, mano derecha y pierna izquierda.
Mientras
la víctima fatal se desvanecía, la acusada se dirigió hacia una cama
donde dormía el otro hombre y lo apuñaló por la espalda. Luego le
propinó heridas cortopunzantes en el cuello y rostro, dejándole una
cicatriz con la que tendrá que cargar por el resto de su vida.
Recalificación de
un delito
La mujer estuvo acusada por dos delitos de homicidio, uno de ellos en grado de desarrollo frustrado.
El
juicio en su contra se inició el 18 de marzo en el Tribunal Oral en lo
Penal de Punta Arenas. Fueron cerca de 19 testigos los que se sentaron
en estrados y se exhibió abundante evidencia fotográfica y material,
incluyendo el cuchillo utilizado.
Rendida
la prueba, el tribunal resolvió condenarla por el asesinato de Navarro
Leiva. Sin embargo, no dio por acreditada la intención de dar muerte a
la víctima sobreviviente, por lo que el delito de homicidio frustrado se
recalificó por lesiones gravísimas.
Aunque
la fiscalía no pudo acreditar el doble homicidio, sí se acogieron sus
solicitudes de pena. Los magistrados condenaron a Moreira Parra a 13
años de cárcel por homicidio simple y otros siete años de prisión por la
agresión a la segunda víctima.
Para
asignar la pena, los jueces consideraron “especialmente la extensión
del mal causado en cada caso”, según la sentencia por su extensión, los
20 años de la cárcel tendrán que cumplirse de manera efectiva en la
cárcel pública de Punta Arenas.