La Municipalidad de Porvenir
presentó acciones legales por el envenenamiento de una serie de perros
en la ciudad. Los representantes legales interpusieron una querella por
maltrato animal y solicitan que la Fiscalía inicie una investigación.
Todo
partió el 19 de julio, cuando personal municipal encontró al menos tres
perros muertos en la vía pública. El personal de recolección de
residuos procedió a retirarlos para evitar una contaminación sanitaria.
Cuatro
días después, una vecina de Loteo Selknam descubrió que su perro tenía
un trozo de carne en la boca y que temblaba violentamente. Aunque la
mascota sobrevivió, denunció que “no es la primera vez que tiran veneno
en dichos sectores”, de acuerdo a la querella.
El
26 de julio se denunciaron los casos más graves. Alrededor de las 7:15
horas, los perros Bigotes, Kreen y Vordur escaparon de la casa de su
dueña tras hacer un hoyo en el antejardín. En las horas sucesivas
aparecieron sin vida. Uno de los canes hizo amagos de vomitar antes de
fallecer, mientras que otro tenía restos de pana en su hocico.
Ese
mismo día, otra vecina denunció que su mascota Baker salió cerca del
mediodía de su domicilio. Regresó con un caminar errático y gimiendo.
Luego comenzó a expulsar agua y a retorcerse de dolor, hasta que un
veterinario logró salvarle la vida.
Multa de hasta 30 UTM
En
representación del municipio, el abogado Carlos Contreras Quintana
solicita que el Ministerio Público investigue un eventual delito de
maltrato animal, el cual puede ser sancionado hasta con una multa de 30
UTM (casi 1.700.000 pesos).
Desde
el municipio también piden que la investigación sea instruida a la
Brigada Investigadora de Delitos contra el Medioambiente de la PDI.
Además, solicitan que se llame a declarar a las víctimas y que se
empadrone a vecinos de los sectores donde ocurrieron los hechos.
El Juzgado de Letras y Garantía de Porvenir declaró admisible la querella, cuyos antecedentes ya fueron remitidos a la Fiscalía.