A
mediados de julio, el Servicio Nacional de Aduanas (SNA) se querelló en
contra de la Textilería Puerto Edén. La acusan de ingresar hilos de
algodón y rafias a Magallanes utilizando los beneficios tributarios de
la Ley Navarino, para después trasladar al resto del país sus productos
manufacturados.
El
SNA avalúa las mercancías en casi 400 millones de pesos, mientras que
los recursos dejados de percibir ascienden a 108 millones.
El representante legal de la empresa y querellado de la causa, Carlos Barros Salinas, decidió referirse a la situación.
– ¿Cuál es su versión frente a este hecho?
“En esta discusión con Aduanas hay dos impuestos en cuestión, IVA y
aranceles. Las empresas que trabajamos bajo la Ley Navarino estamos
obligados a comprar las materias primas sin IVA. Ahora, cuando se
factura, esta va con IVA, por tanto en la declaración mensual
(formulario 29) este impuesto se pagó al SII, dado que no hay IVA que
rebajar de la compra. En definitiva, y para dejarlo muy claro, en el
peor de los casos este impuesto se pagó al SII y no a Aduanas, por tanto
en ningún caso se genera un daño a las arcas fiscales”.
“Con
respecto de aranceles, Textil Puerto Edén ha importado sus materias
primas de países donde Chile tiene tratados de libre comercio, y para
quienes trabajamos bajo la Ley Navarino, Aduanas Magallanes no lo
reconoce y hace ver que cuando la mercadería ingresa a Régimen General
el origen ya no es el país donde se compró y fabricó, sino es Porvenir.
Lo anterior bajo total sorpresa nuestra”.
– ¿Qué respuesta tiene respecto de lo que señala Aduanas, donde el producto final, como lo obliga la ley, no quedó en la región y Aduanas descubrió que los textiles abandonaron Magallanes por el cruce Monte Aymond?
“Usted
entenderá que la materia prima que usa una industria que está en
Porvenir es para procesarla y venderla fuera de la región, que por lo
demás es lo que exige la Ley Navarino para obtener el beneficio. Le
aclaro más, el 100% de la materia prima que ingresa a la planta es
visada y revisada por Aduanas y el 100% de la mercadería que sale
también, donde la factura es acompañada por el Manifiesto de Carga
Internacional (MIT), que es visado y timbrado por la misma Aduanas,
cuando cruza la frontera en cada embarque. Categóricamente le digo: no
hay un solo kilo que entre o salga de la empresa en forma trucha y en
desconocimiento de Aduanas”.