Ayer
la mujer de iniciales D.O.M. prestó declaración ante el Juzgado de
Garantía de Punta Arenas por su eventual papel en “La Confederación”,
una organización dedicada a la venta de drogas que fue desarticulada en
noviembre del 2021, tras la mayor incautación de sustancias ilícitas en
la historia de Magallanes.
Conectada
al tribunal desde el Complejo Penitenciario de Punta Arenas, la mujer
desconoció cualquier participación con el delito de tráfico de drogas
que le imputaron. “Me gustaría negar todos los hechos.
Soy consciente de que no pertenezco a una banda, nunca he traficado y
nunca he sido económicamente beneficiada de nada. Quiero colaborar en
todo lo que pueda”, dijo.
La
imputada era administradora del hotel “Pardo y Shackleton”, que también
habría servido como centro de operaciones. Obtuvo el empleo gracias a
su amistad con Johan Gil García, quien sería el líder de la agrupación
criminal. “Lo conocí en Colombia, de jóvenes. Hicimos amistad y luego él
me ofreció trabajo acá en Chile”, declaró la imputada.
De
acuerdo a escuchas telefónicas de la Policía de Investigaciones, D.O.M.
mantuvo conversaciones con Gil García sobre el retiro y entrega de
cajas y “vitaminas”.
Consultada
por ello, la mujer declaró que “me llamó porque iba a mandar una
encomienda sobre elementos del hostal, como toallas y jabones, y
adicional una caja con suplementos alimenticios. No eran para terceras
personas, eran para el hostal”.
Un
presunto distribuidor y brazo operarivo de “La Confederación” es
Roberto Corporán Beltrán, quien actualmente cumple prisión preventiva en
el Complejo Penitenciario de Puerto Montt por una supuesta
planificación de fuga en Punta Arenas. Presuntamente, él concurría al
“Pardo y Shackleton” para entregar cajas a la administradora.
En el relato que entregó al tribunal, D.O.M. indicó que “de los paquetes no sospechaba si era droga o no”.
El
25 de noviembre del 2021 la Brigada Antinarcóticos incautó éxtasis,
marihuana y cocaína en el “Pardo y Shackleton”, entre otras especies.
Sin embargo, la declarante le recordó al tribunal que “en mi habitación
no encontraron nada”.
Tras prestar declaración, la defensa de la imputada solicitó que
se modificase la prisión preventiva por una medida cautelar menos
gravosa. Alegaron que ella solo se limitó a su trabajo en el hotel y
jamás se involucró en el tráfico de drogas.
Sin
embargo, el Juzgado de Garantía decidió mantener la cautelar.
Actualmente la causa continúa en etapa investigativa con al menos 18
imputados en prisión preventiva.