El
sujeto de iniciales V.T. pasó a la siguiente etapa procesal. En el
Tribunal Oral de Punta Arenas, tres jueces tendrán que analizar la
prueba y determinar si es culpable o inocente de abusar sexualmente de
su hija durante casi cinco años.
De
acuerdo a la Fiscalía, los abusos en contra de la niña comenzaron en
2013, cuando tenía siete años. Cuando visitaba la casa de su padre
–quien se encuentra separado de su madre– este le hizo tocamientos en su
zona genital por debajo de la ropa.
Presuntamente,
las agresiones también se cometieron en el vehículo colectivo que
utilizaba el acusado para trabajar. Otros episodios habrían ocurrido en
un domicilio familiar visitado por el padre y la víctima.
Los abusos se habrían prolongado hasta el 2018, cuando la madre abandonó Punta Arenas y se mudó a otra comuna con su hija.
El
encargado de la investigación es el fiscal jefe de la capital
magallánica, Fernando Dobson (en la foto). En la acusación califica los
hechos como un delito de abuso sexual reiterado en menor de 14 años.
Además pide que se considere como agravante la relación de parentesco.
Como pena, el Ministerio Público solicita al tribunal una condena de siete años de cárcel.
Aunque
aún no hay fecha para el juicio oral, el imputado tendrá que seguir
cumpliendo con las medidas cautelares. Tiene arraigo regional y la
prohibición de acercarse a su hija.