Los
condenados Yerald Monsalves Carrizo –alias “Santys”– y su polola Dafne
Pérez Meza fueron detenidos tras un procedimiento bautizado como
“Operación Euforia”. Tras casi cuatro meses de investigación, la PDI
allanó el domicilio que ambos compartían y descubrieron 86 pastillas de
éxtasis, 1,54 gramos de ketamina y casi tres gramos de marihuana.
El
20 de agosto, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas les impuso
tres años de cárcel por tráfico de drogas. Aunque los jóvenes no tenían
antecedentes penales, los jueces resolvieron que la pena fuera cumplida
de manera efectiva “por la naturaleza del ilícito que se los condena, el
cual afecta la salud de un gran número de personas”. Además,
consideraron “el afán empresarial de dedicarse a este comercio ilícito”,
según el fallo.
El
defensor Juan Carlos Rebolledo interpuso un recurso de apelación. Alega
que sus representados cumplen con los requisitos para purgar su pena a
través de la libertad vigilada intensiva, pues tienen informes
psicosociales favorables y no tienen condenas previas.
“El
tribunal fotografía el momento y señala que como vivían de esto, sin
considerar que estábamos en medio de una pandemia que los puestos
laborales formales escaseaban y que los estudios estaban suspendidos,
los imputados proyectaban sus próximos cinco años de vida en esta
actividad”, alega el defensor.
El recurso fue ingresado este viernes a la Corte de Apelaciones y está a la espera de ser acogido a trámite.