Cinco reos del Complejo
Penitenciario de Punta Arenas serán trasladados a recintos penales de
otras regiones. Gendarmería los responsabiliza de instigar los
desórdenes en el módulo C, que se encuentra en huelga desde comienzos de
agosto por los procesos judiciales que enfrentan.
Uno
de los internos trasladados es Omar Medina Jerez. Investigado por el
millonario robo a dos joyerías de la Zona Franca, el Juzgado de Garantía
autorizó su traslado a Puerto Montt. El jueves, el joven de 24 años
ingirió navajas de afeitar envueltas y habría golpeado a un gendarme
cuando regresó del hospital.
“No
lo tuvieron más de dos días en el hospital y no avisaron cuando llegó,
no nos avisaron nada. Nos avisaron desde adentro porque Gendarmería fue
incapaz”, dice una de sus familiares que prefiere mantener su identidad
resguardada.
La
mujer asegura que “lo tienen todo golpeado y aislado. No he podido
hablar con él y no sé si está bien o si necesita algo. (Gendarmería) no
tiene la intención de decírmelo”.
Ella
interpuso un recurso de amparo en la Corte de Apelaciones de Punta
Arenas para revertir el traslado. Con una carta firmada a su presidenta,
la ministra Marta Jimena Pinto, señala que el joven solo tiene familia
en Magallanes.
En
conversación con este medio, agrega que también han “hablado con la
Defensoría y el INDH explicando todo lo que ha sucedido con los
chiquillos y explicándoles que nos entreguen una solución”.
Aunque
desde Gendarmería indican que la huelga en el módulo C terminó, la
mujer señala que la protesta sigue y los reos podrían tomar acciones más
arriesgadas. “Si ellos empiezan con la huelga seca y ya llevan semanas
sin comer, entonces irán cayendo uno por uno al hospital. Esa no es la
idea para nuestras familias ni para Gendarmería”, dice.