Desde
las oficinas de la Policía de Investigaciones (PDI), el joven de 22
años, Felipe Nicolás Uribe Maripillán, se conectó a los tribunales de
justicia para escuchar la formalización en su contra.
Ayer,
la Fiscalía le comunicó que sería investigado por un asalto cometido en
la Plaza Muñoz Gamero. En compañía de otra persona, el sujeto habría
agredido a la víctima para sustraerle un celular y 100 mil pesos en
efectivo.
Los hechos
En una noche de abril de 2019, la víctima salió de una discoteca junto a tres personas hacia la Plaza Muñoz Gamero.
Alrededor
de las 6 de la madrugada, dos personas –Uribe Maripillán y Gerardo
Gutiérrez Tapia– se acercaron al grupo con actitud amenazante.
Cuando
los interceptaron, el imputado y su cómplice habrían agredido a los
acompañantes de la víctima, quienes huyeron del lugar.
Con
la víctima sola, los sujetos se habrían dirigido hacia ella. “La
insultan primeramente, para luego insistirle que entregue su teléfono
celular”, dice el fiscal Fernando Dobson.
Ante
la resistencia de la mujer a entregar sus pertenencias, los sujetos
habrían procedido a lanzarla al suelo. Entre golpes y amenazas lograron
sacarle un celular negro marca Huawei y 100 mil pesos en efectivo.
Horas
más tarde, la víctima reconoció su teléfono siendo comercializado en
Facebook. El usuario que lo vendía, “Pipa Rock and Roll”, correspondía a
la identidad del Uribe Maripillán.
“El
imputado lo tenía en su poder, conociendo o no pudiendo menos que
conocer el origen ilícito del teléfono celular”, señala el fiscal
Dobson.
Arraigo regional
En
septiembre del 2020 –casi un año y medio después de los hechos– la
fiscalía formalizó a Gutiérrez Tapia, quien escuchó los cargos desde
Santiago.
En esa oportunidad, Uribe Maripillán se ausentó a la audiencia e ignoró las notificaciones judiciales posteriores.
En
el intertanto, el imputado se presentó a tribunales por otras causas.
En diciembre pasado, el juzgado dispuso que cumpliese con arresto
domiciliario nocturno por incumplir tres veces el toque de queda.
20
días después de esa medida, el tribunal firmó una orden de detención
para que Uribe Maripillán pudiese ser formalizado por el asalto.
Finalmente, el jueves la PDI aprehendió al imputado.
El Ministerio
Público le imputó dos delitos: receptación –o porte de objetos
sustraídos– y robo con intimidación. Además, solicitaron que el detenido
quedase con arraigo regional.
Como
la defensa no se opuso a la medida cautelar, el juez de garantía
Ricardo Larenas ordenó al imputado la prohibición de abandonar la Región
de Magallanes y la Antártica Chilena.