Alrededor de las 6 de la
tarde del viernes, una mujer fue a su casa en el sector norte de Punta
Arenas y se llevó una sorpresa. “Apolo”, su poodle toy de 2 meses, no
estaba en el domicilio. Su nerviosismo no se apaciguó cuando una vecina
le exhibió las imágenes que captó su cámara de vigilancia. En ellas, un
individuo sustraía el perro del domicilio y se subía al interior de un
taxi.
La
víctima reconoció al hombre del registro: se trataría de la expareja de
su madre. Llamó a Carabineros y les dio antecedentes de dónde encontrar
al sospechoso. Los funcionarios policiales fueron a su domicilio y ahí
encontraron a “Apolo”, por lo que fue detenido.
Ayer
en la mañana, la fiscalía le comunicó al imputado que sería investigado
por hurto, pues el perro está avaluado en 200 mil pesos. Además,
solicitó al tribunal que impusiese una orden de alejamiento respecto de
la dueña de “Apolo” y el arraigo nacional.
La defensa se opuso a la orden de alejamiento
solicitada por el Ministerio Público. La consideró excesiva, pues no
existirían antecedentes que acrediten un historial de conflicto entre el
imputado y la víctima.
El
tribunal se inclinó por la posición de la defensa. Hasta que no se
disponga lo contrario, el imputado no podrá abandonar el territorio
nacional. Por acuerdo de las partes, la investigación durará 90 días.