Presunto traficante es enviado a la cárcel tras masiva incautación de drogas

Por
tercer día consecutivo, el Juzgado de Garantía ordenó la medida
cautelar más rigurosa que contempla la ley: prisión preventiva.

Esta
vez fue el turno de Esteban Zamorano Roa, en cuyo domicilio se habrían
encontrado plantas de cannabis sativa, marihuana a granel, clorhidrato
de cocaína, éxtasis y hongos alucinógenos.

Zamorano Roa estaba bajo la lupa de la policía desde
junio del 2019. Funcionarios de la PDI lo sorprendieron en el
Aeropuerto Ibáñez del Campo cuando intentaba trasladar 28 comprimidos de
anfetaminas, 17 contenedores con hongos y 1 millón de pesos en
efectivo.

Aunque
quedó en libertad, comenzó a ser indagado nuevamente en mayo del 2020.
Personal del OS-7 recibió la denuncia de un sujeto que identificó el
inmueble en pasaje Luksic donde el imputado traficaría drogas. Además,
Carabineros descubrió el perfil “
Capitán Puq”, donde se subían imágenes de cultivo de cannabis.

La
policía no tenía claridad del lugar de residencia del imputado. Para
septiembre del 2020, su teléfono ya estaba intervenido y pudieron
dilucidar al menos dos direcciones, una en Santiago Amengual y otra en
Camino El Andino. Además, captaron conversaciones que sostenía con
consumidores.

Recién
en febrero del 2021, Carabineros pudo tener la sospecha fundada de que
la casa de Santiago Amengual era la correcta. Solicitaron una
autorización judicial para ingresar y fue concedida.

La
fecha escogida fue el martes. Junto al GOPE, el OS-7 se dirigió a la
vivienda alrededor de las 11 de la mañana. Tras sortear a los 5 perros
pitbulls que custodiaban el jardín delantero, fueron a detener al
imputado junto a su pareja, Scarlett Paulsen Roberts. Sorprendidos por
el contingente policial, intentaron desechar una bolsa con clorhidrato
de cocaína y una balanza, pero fueron recuperadas.

En
una de la habitaciones se encontraron dos sistemas de cultivo indoor,
donde crecían 20 plantas de cannabis sativa. En el dormitorio principal
había una bolsa con 3 comprimidos de DMMA. Finalizaron su recorrido en
la cocina, donde había una malla de secado con 65 hongos alucinógenos.

En
distintas dependencias de la casa se halló marihuana a granel, cuyo
peso total fue de 3 kilos. También se incautaron los 32 gramos de
cocaína recuperados del excusado.

“Un peligro de fuga”

Tras su detención, Zamorano Roa fue formalizado por dos delitos: tráfico de drogas y cultivo de plantas de cannabis sativa.

El
fiscal especializado en la materia, Manuel Soto, solicitó al tribunal
que impusiesen la prisión preventiva. “Su libertad constituye un peligro
para la seguridad de la sociedad, esa es la base de esta petición.
Además, constituye un peligro de fuga por la gravedad de pena asignada a
los delitos”, dijo el persecutor.

Además, añadió que el imputado tenía antecedentes penales por tráfico en pequeñas cantidades.

El
Ministerio Público le imputó los mismos delitos a su pareja, Paulsen
Roberts, pero en calidad de cómplice. Para ella, el fiscal Soto solicitó
que se ordenase el arresto domiciliario nocturno y el arraigo regional.

La
defensora Vania Cáceres se negó a que su representado fuese enviado a
la cárcel. Según ella, la prisión preventiva correspondía a una pena por
anticipada, pues aún faltarían diligencias por realizar.

Respecto
a la presunta cómplice de los delitos –que tiene un embarazo de 8
meses– la abogada Cáceres se opuso al arresto domiciliario.
“Restringirle la libertad por la condición en que se encuentra ahora y
mientras esta investigación se encuentre vigente atenta contra sus
derechos como mujer”, dijo.

Tras
escuchar a las dos partes, el juez Franco Reyes tomó una decisión.
Mientras dure la investigación en su contra, Zamorano Roa estará privado
de su libertad en el Complejo Penitenciario de Punta Arenas.

En cuanto a su pareja, el magistrado acogió los argumentos de la defensa y determinó que cumpla con firma semanal en la comisaría y con arraigo regional.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS