Ante
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, el abogado Juan José Arcos
interpuso una querella criminal contra quienes resulten responsables por
el delito de estafa que afectó a su cliente, quien decidió mantener la
reserva de su identidad, tras haber sido chantajeado por internet.
Según
reza la acción penal, la víctima conoció por medio de la red social
Facebook a una supuesta joven de 17 años, concertando entre ambos
enviarse fotos de alto contenido erótico, remitiéndole el afectado una
imagen suya en que aparecía desnudo.
Fue
así que el sábado 24 de octubre pasado, recibió un mensaje de un número
de teléfono que decía: “Esto es un delito, necesito hablar antes de que
la policía de brigada de delitos sexuales te ubique”, enviándole el
emisor cinco capturas de pantalla respecto a la conversación por
Messenger, donde se apreciaba el cuerpo sin ropa del afectado.
Posteriormente,
en estos mensajes, el remitente desconocido le indicó que era
funcionario del Ministerio Público, manifestándole en la conversación
ser “el padre de la niña que pervertías”, advirtiéndole además lo
siguiente: “tú prefieres que lo veamos frente a un magistrado”.
A
las 10,20 horas de día siguiente, recibió un mensaje en el que el
emisor indicaba que no quería que “su hija” se expusiera ante un Tribunal, por
lo que el supuesto padre de la menor de edad le propuso llegar a un
acuerdo económico, y con la finalidad de reparar los daños causados le
solicitó al querellante realizar un depósito de 500 mil pesos a una
Cuenta Rut del BancoEstado, de una mujer que figura domiciliada en la comuna de Limache, Región de Valparaíso.
“Inocentemente
deposité la suma de 200.000 pesos el día 26 de octubre a las 11:55 y
luego 50.000 pesos. El 28 de octubre deposité nuevamente 250.000 pesos”,
manifestó el afectado, detallando que la segunda transferencia la
efectuó a la cuenta de otra mujer, de la misma región.
Precisamente,
aquel día en que concretó el traspaso íntegro del dinero establecido en
este “acuerdo”, el querellante se dio cuenta de la extrañeza de esta
situación, indicando en la acción penal que “así que caí en cuenta de
que quien me llamaba no era el padre (de la menor) y que había sido
estafado”.
En este sentido, en la querella el abogado
Arcos solicitó que se remita copia de los antecedentes a la Fiscalía
Local, con el fin de que en definitiva se formalice la investigación
para que la
persona responsable sea condenada al máximo de las penas que establezca
la ley y sus accesorias legales, además del pago de los perjuicios y
demás indemnizaciones legales, según las acciones civiles que se
deduzcan en su oportunidad.