Ayer
en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas se realizó una audiencia de
preparación de juicio oral, en donde se acusa a Sixto Javier Pérez
Olivares de cometer el delito de lesiones graves en contra de Juan
Alejandro Seguel Perkic.
Los
hechos del caso son los siguientes: El 15 de septiembre de 2020,
alrededor de las 13 horas, en las afueras del recinto de Zona Franca,
por el lado de Avenida Costanera del Estrecho con Avenida Norte Sur de
Punta Arenas (cercano a Muelle Mardones) y en circunstancias que la
víctima tenía su camión estacionado, se le acerca el acusado acompañado
de su padre Sixto Hernán Pérez Díaz.
Ambos
sujetos insultan e instan que Juan Alejandro Seguel Perkic baje del
camión a pelear con ellos. La víctima procede a bajarse del camión, se
le acerca el acusado quien lo agrede sin alcanzar a defenderse, así
recibe una seguidilla de golpes de Sixto Javier Pérez Olivares que lo
hacen caer en el piso lugar en el cual continúa la golpiza con pies y
puños sin detenerse, para luego el acusado tomar un objeto contundente
con el que golpea a la víctima en reiteradas ocasiones en su espalda y
rostro.
Según
se informó, las lesiones provocadas fueron catalogadas como graves por
el Servicio Médico Legal. El informe precisa que sufrió una contusión
periocular derecha, herida contuso nasal, fractura conminuta de pared
inferior y medial de orbita derecha, fractura de la pared medial del
seno maxilar derecho, fractura con minuta de los huesos propios nasales y
del tabique nasal, reducida, contusión hombro izquierdo, compatibles de
ser provocadas con elemento contuso con tiempo de incapacidad laboral y
de recuperación superior a 30 días.
Por
esta situación la víctima, presentó una querella criminal contra Sixto
Javier Pérez Olivares, en donde explicó que él y el agresor discutían
cada vez que se veían, por lo que no era la primera vez que se
insultaban y amenazaban, sin embargo, ese día que sufrió las lesiones
graves se bajó del camión con la intención de hablar con la contraparte y
así terminar el conflicto. De igual forma, precisa que mientras recibía
la paliza, para poder defenderse toma un fierro, el cual le es
arrebatado y usado en su contra.
Cabe
indicar que la parte querellante pide una pena de tres años de presidio
menor en su grado medio, más las accesorias legales que proceda.
“Se
decide ir a juicio pese a que en dos oportunidades se acordó una
audiencia de acuerdo reparatorio, lo cual el querellado no tuvo la
intención de tomar, no quería acordar nada. Paralelo a esto, hay una
demanda civil por indemnización de perjuicios donde se está solicitando
el monto de 40 millones de pesos de indemnización”, dijo el abogado
querellante, Jorge Vidal Ojeda, indicando que actualmente la víctima se
encuentra bien, pero en su momento tuvo muchas complicaciones porque
sufrió las lesiones cuando el país estaba en cuarentena por el Covid-19.