Por
unanimidad la Corte de Apelaciones rechazó el recurso de amparo
interpuesto por Juan Ruiz Vargas. El joven de 25 años cumple con prisión
preventiva desde comienzos de julio, tras ser detenido como el principal sospechoso del accidente de tránsito que concluyó con la muerte de un pescador.
El
30 de junio la víctima –identificada como Cristóbal Argel González, de
41 años– fue impactada por un automóvil cuando cruzaba la esquina de
España con Capitán Serrano. El conductor se dio a la fuga y no prestó
ayuda al peatón.
A
partir de las diligencias de la SIP y la SIAT de Carabineros, el
imputado fue detenido dos días después. Cuando identificaron el vehículo
en la calle, habría evadido el control policial hasta las afueras de la
oficina de su abogado.
El
móvil tenía una bolsa de basura en la ventana donde habría impactado a
la víctima. Carabineros lo sometió a un control de identidad y
pesquisaron el auto, por si encontraban material de interés para la
investigación.
Según
el recurso, la detención era ilegal porque Carabineros habría procedido
sin la orden de un juez. La autorización –firmada por el magistrado
Franco Reyes– habría llegado cuatro horas después, cuando el imputado ya
estaba en los calabozos.
Al
día siguiente, el mismo juez Reyes decretó legal la detención y envió a prisión preventiva al joven. El 7 de julio, el abogado Juan José Arcos
recurrió al tribunal de alzada acusando que su representado estaba
privado de su libertad ante un “procedimiento viciado”.
Sin
embargo, las ministras de la Corte de Apelaciones rechazaron el
recurso. Señalan que esa no era la instancia para discutir legalidades
de detención. Según el fallo, el juez Reyes “con antecedentes
suficientes despachó oportunamente la orden y el debate de ilegalidad no
prosperó porque no hubo elementos de peso para desvirtuarla”.