Un nuevo caso de abuso sexual a una menor de edad es el que está siendo analizado en un juicio que se está llevando a cabo en el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, en donde como es habitual en este tipo de ilícitos, el acusado es un hombre.
Según se informó en el primer día, momento en que se lee la acusación según consta el auto de apertura, en una fecha indeterminada cercana a la Navidad del año 2020, la víctima de 8 años de edad en aquel entonces visitaba la casa de su padre ubicada en Punta Arenas. Estando específicamente en la cocina de dicho inmueble, el progenitor realizó una acción de significación sexual en contra de su hija, consistente en acercarse a ella y tocar el pecho de la menor de edad, indicándole que “estos habían crecido”. Dicha acción incomodó mucho a la afectada.
El documento igual indica que en reiteradas oportunidades en el año 2020, igualmente en fechas indeterminadas, cuando la víctima se quedaba a dormir en casa de su padre y éste discutía con su conviviente, el hombre se acostaba con su hija, apegándose en demasía al cuerpo de la niña.
En concreto, el delito es abuso sexual con contacto corporal a persona menor de 14 años, ilícito considerado consumado y catalogando al acusado como autor.
Al respecto, el Ministerio Público recalca como agravante la relación de parentesco familiar.
Arriesga 6 años de cárcel
Por lo anterior, la Fiscalía solicita al Tribunal que se imponga en contra del padre, la pena de seis años de cárcel.
Como es habitual en estos casos, el caso cuenta con una parte querellante que representa a la víctima. En esta ocasión los abogados se adhirieron a la acusación del Ministerio Público, tanto en el relato de los hechos, como la calificación jurídica y solicitud de pena.
El acusado se encuentra actualmente, y por el momento, con la medida cautelar de prohibición de salir de la Región de Magallanes y acercarse a la víctima. Ambas se encuentran vigente.
Desarrollo
“Quería comentar que con (…) hace aproximadamente 13 años atrás, tuvimos una relación, de la cual nació (…) que es nuestra hija. Nosotros estuvimos un par de años juntos, pero la relación se terminó por infidelidades por parte de ella, por lo cual decidimos hacer todas las cosas a través de Tribunales. Y tomamos el régimen de visitas, de fin de semana por medio. (…) en tiempo de pandemia tomamos la decisión con la mamá de que esté una semana con ella y otra conmigo”, declaró ayer el acusado.
El hombre explica que la niña tiene sobrepeso y que era muy difícil hacerla comer algo que no sea alimentos “chatarra”, por lo que el día del hecho conversó con ella al respecto y asegura que le agarró un “rollito” y le dice “mira cómo te están creciendo los rollitos, y ella se ríe”.
Luego procede a explicar el segundo hecho. Primero señala que tuvo una discusión con la madre de la víctima y detalla unas situaciones en la que hubo roces, posterior a su separación. El hombre asegura que si bien estuvo en la cama con su hija a petición de ella, jamás fue de manera sexual. Igualmente, dijo que en diciembre, la niña no estuvo en la casa, ya que su madre estuvo con contacto estrecho por Covid y, por lo tanto, no pudo visitar a su padre. También dijo que por redes sociales, su hija había acusado a su primo de tocarla y decirle cosas sexuales. Igualmente, sostuvo que la hija había dicho por redes sociales que su padre le puso un cuchillo en el cuello a su madre.
Finalmente, aseguró que acusó de un hecho sexual a un compañero de curso, por lo que son tres acusaciones.
El hombre cree que la niña está siendo influenciada.