Ayer,
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas sentenció a un joven que
perpetró dos robos en sucursales de Claro y otro en un establecimiento
educacional en una misma madrugada. Adolescente cuando cometió los
delitos, tendrá que purgar 541 días de internación en régimen
semicerrado.
Los
delitos ocurrieron en la madrugada del 28 de agosto de 2019. El
sentenciado –que tenía 17 años en ese entonces– ingresó mediante la
rotura de vidrios a dos sucursales de Claro ubicadas en la esquina de
calle Bories con Colón, pleno centro de Punta Arenas, donde sustrajo
casi un millón de pesos en efectivo y provocó diversos destrozos.
Posteriormente,
el infractor se dirigió al Centro de Educación Integral de Adultos
(CEIA), que se ubica a cuatro cuadras de las tiendas de telefonía. En
ese lugar también ingresó por uso de fuerza para sustraer un notebook.
El
joven quedó con arresto domiciliario total luego de ser detenido. El
tribunal ordenó que la medida se cumpliera en la unidad psiquiátrica del
Hospital Clínico de Magallanes, pero el menor se escapó del recinto.
Finalmente dieron con su paradero en la madrugada siguiente, cuando
perpetró un hurto con un mayor de edad.
Actualmente
el infractor está recluido en la cárcel de menores de Río de los
Ciervos por otras causas. Desde ahí fue enjuiciado por vía telemática.
El tribunal lo condenó por tres delitos de robo con fuerza en lugar no
habitado.
Los
jueces le impusieron 541 días de internación en régimen semicerrado,
una sanción que será monitoreada por el Servicio Nacional de Menores
(Sename). Si incumple el modo de cumplimiento, el tribunal revocará la
medida por el régimen cerrado.
Además,
el infractor tendrá que asistir a un programa ejecutado por el Servicio
de Salud o Senda para prevenir el consumo de alcohol y sustancias
durante tres meses.