Serán
cerca de siete años y medio de cárcel los que tendrá que cumplir el
sujeto de iniciales C.R.L., un hombre que fue hallado culpable de
agredir y atacar sexualmente a su exconviviente.
Los
delitos ocurrieron en Tierra del Fuego. El 1 de abril del 2020 el
sentenciado siguió a la víctima por las calles de Porvenir y la
interceptó en las afueras de su lugar de trabajo. Tras insultarla la
tomó del cuello y golpeó en su rostro, para posteriormente patearla en
el piso.
El
delito de mayor complejidad fue perpetrado casi dos semanas después.
Ambos se encontraban en una pensión y en un momento el hombre le pidió
retomar la relación. Ella rechazó la proposición y el acusado perdió el control: le habría sacado sus vestimentas e introducido sus dedos en la zona genital de la afectada.
Otros
residentes de la pensión escucharon los gritos de auxilio de la víctima
y evitaron que el ataque sexual aumentase de gravedad.
El
acusado cumplió con prisión preventiva desde el control de su
detención. El 4 de enero se inició el juicio en su contra, donde se
rindió como prueba la declaración de casi 20 testigos y cuatro peritos.
Tras
cuatro jornadas, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas arribó a
un veredicto condenatorio por dos delitos: abuso sexual calificado y
lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar. Por el
primero de ellos cumplirá seis años de cárcel, mientras que por el segundo fue penado a otros 600 días de prisión.
La
fiscal adjunto jefa de Porvenir, Wendoline Acuña Aliaga, señaló estar
satisfecha con la resolución judicial. “Esta fiscal está conforme con la
pena que se impuso, ya que se condice con la gravedad de los hechos”,
dijo.