A una pena de 541 días de presidio, pero de diferente modo de cumplimiento fueron sentenciados dos sujetos por un delito de hurto.
Franco Nicolás Toledo Loyola recibió el beneficio de la reclusión nocturna domiciliaria, mientras que su compañero de fechorías Israel Andrés Medina Jerez deberá paga en la cárcel esa cantidad de sentencia por no reunir los requisitos legales.
De acuerdo con la acusación de la Fiscalía, el día 20 de febrero del año 2019, aproximadamente entre las 3 horas de la madrugada, los acusados Israel Andrés Medina Jerez y Franco Nicolás Toledo Loyola, sustrajeron desde el interior del domicilio ubicado en calle Maipú N° 760 de Punta Arenas, con ánimo de lucro y sin la voluntad de su dueño, diversas especies de propiedad de la víctima M.L.L.M. las cuales fueron sacadas de su esfera de resguardo por parte de los acusados, siendo detenidos por personal de Carabineros, cuando huían con las especies a bordo de un taxi.
Las especies sustraídas corresponden a un notebook, marca Dell, un televisor pantalla plana, marca LG, y una impresora marca Epson, las que fueron avaluadas en la suma de $700.000.
La propia víctima declaró en juicio que el 20 de febrero de este año, recibió unos mensajes de las personas que viven abajo y que había ruido en el domicilio y no tenía idea quien estaba en la casa, que trata de indagar si algún familiar estaba en la casa. Habían ruido, música fuerte, que entraba gente y salía, es su domicilio donde pasó esto. No recuerda la hora, recibió un mensaje y posteriormente un llamado por whatsapp de carabineros que habían entrado a la casa, ella estaba en Argentina. Fue como a las 11 horas de la mañana del 20 de febrero que le dice a carabineros que no sabía quién estaba en la casa y le preguntó si ellos podían entrar y como hay una persona que hace aseo en la casa, le pidió a ella que se acerque con la llave para que puedan ingresar, ahí entró carabineros encontrando a la sobrina de la víctima, con quien estuvieron “carreteando” los imputados, a quien le pidió que le hicieran una grabación de como estaba el interior del domicilio, pudiendo observar botellas de cerveza, vino, quemaduras de cigarros, y una mesa rallada con cuchillo.