Ayer
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas sentenció a Jean Bonilla
Arroyo y Luis Ángulo Rentería -ambos de nacionalidad colombiana- por
asaltar a dos taxistas en menos de 30 minutos. Hallados culpables de
robo con violencia e intimidación, ambos tendrán que purgar 12 años de
cárcel efectiva.
Los asaltos se perpetraron el 27 de enero de 2020 junto a Alexander Perlaza, quien no fue enjuiciado por problemas de salud.
Los hechos
El
primer robo ocurrió alrededor de las 3 de la madrugada. Según los
hechos que se acreditaron por el tribunal, el trío abordó el vehículo de
un taxista que abandonaba un local nocturno en el centro de Punta
Arenas.
Mientras
el automóvil se encontraba en movimiento, los condenados apuntaron al
chofer con lo que parecía ser un arma de fuego. El tercer miembro -que
iba de copiloto- le colocó un cuchillo en el estómago. Le sustrajeron un
celular y una billetera. Antes de abandonar el vehículo, Angulo lo
golpeó con un objeto contundente.
El
segundo asalto se cometió solo media hora después. Según la sentencia,
el trío subió a un taxi al frente del local nocturno Diosas y le
pidieron al conductor que los dejara en el Parque María Behety. En medio
del recorrido le sacaron las llaves de contacto y lo intimidaron con
objetos contundentes y un cuchillo. Luego le robaron un teléfono y 30
mil pesos en efectivo.
El
grupo se desprendió de sus vestimentas y un bolso para no ser
descubiertos. Sin embargo, uno de ellos olvidó sacar su pasaporte y otra
documentación personal.
Juicio
El
caso estuvo a cargo del fiscal jefe de la unidad de focos delictivos de
la Fiscalía, Felipe Aguirre. Durante el juicio comparecieron cerca de
25 testigos, incluyendo las víctimas y funcionarios de la Brigada
Investigadora de Robos (Biro) de la PDI. Los acusados también prestaron
declaración y reconocieron su autoría en los delitos.
El
tribunal reconoció dos atenuantes de responsabilidad: la irreprochable
conducta anterior y colaboración con la justicia. Sin embargo,
consideraron la agravante de haber “actuado formando parte de una
pandilla de tres personas destinada a cometer el hecho punible”.
De los 12 años de cárcel, el tribunal les abonó a los acusados el tiempo que ya han estado en prisión preventiva. Además se ordenó el comiso de las pistolas de fogueo utilizadas para la comisión de los ilícitos.