Oportuno fue el llamado a Carabineros por parte de una
vecina de una mujer que la madrugada de ayer estaba siendo agredida por su
expareja, al interior de una vivienda de la población Nueva Independencia de
Punta Arenas. Fueron precisamente los gritos de auxilio de la víctima lo que
motivaron a la denunciante a solicitar la concurrencia del personal policial al
sitio del suceso.
Al llegar, los funcionarios uniformados encontraron a un
sujeto identificado por las iniciales F.A.P.P., premunido con un cuchillo, y
agrediendo a su exconviviente, una joven de 24 años, la cual presentaba un
embarazo de 3 meses de gestación.
La víctima mantenía cortes en su muslo izquierdo y también
una herida penetrante en su abdomen, además de haber sido golpeada en
reiteradas ocasiones. Todo esto, en presencia de un hijo en común de ambos, de
tan solo 6 meses de edad.
Por esta razón, debió ser trasladada en una ambulancia del
Sistema de Atención Médica de Urgencia (Samu) hasta el Hospital Clínico de
Magallanes, donde se constató que sus lesiones eran de mediana gravedad.
Por otra parte, el sujeto fue reducido y arrestado por los
carabineros, cuya llegada al sitio del suceso fue providencial para salvar la
vida de la afectada, logrando sorprender al agresor arrojando el arma
cortopunzante que recientemente había empleado.
Formalización
Minutos después del mediodía de este viernes debió
comparecer el individuo ante la justicia, siendo formalizado por el Ministerio
Público como autor de los delitos de femicidio y aborto en grado de frustrado,
además de desacato, ya que a fines de 2018 se había decretado la medida
cautelar en su contra, de prohibición de acercarse a la mujer, la cual aún
estaba vigente.
Indicó el fiscal Fernando Dobson que en el transcurso del
jueves, la madre afectada estaba en su casa, momento en que llegó su
exconviviente, padre del hijo en común y del bebé que está esperando, quien
permaneció durante el día en la vivienda tras haber llegado de sus faenas
pesqueras, ingiriendo alcohol e insultando en reiteradas oportunidades a su
expareja, incluso llegó a golpearla en su rostro.
El motivo: los celos
Cabe indicar que en la audiencia se indicó que el móvil o el
motivo que habría llevado al imputado a cometer esta deleznable acción,
apuntaría a supuestos celos, ya que cuando estaban discutiendo éste le
recriminaba a la joven que el bebé que estaba esperando no era de él. También
es dable hacer presente que el individuo previamente había insultado y
amenazado de muerte a la víctima y también había bebido alcohol durante la
jornada del jueves.
Por tener un injustificable historial de violencia en contra
de su expareja, el fiscal le pidió al juez Cristian Armijo decretar la medida cautelar
de prisión preventiva, al considerar la libertad del atacante como un evidente
peligro para la seguridad de la sociedad y, obviamente, de la misma joven.
Testimonio
Se dio a conocer además el testimonio de la mujer, quien
sostuvo que “inicialmente, por temor, no quise solicitar ayuda, porque sé que
él es bastante agresivo, durante toda nuestra relación, sufriendo maltratos de
su parte”.
Dijo que “antes de la llegada de Carabineros, él se propinó
un corte en su mano derecha con el mismo cuchillo, manifestándome que me
echaría la culpa a mí, a lo cual esto es mentira, porque yo no sería capaz de
hacer dicho acto producto del temor que le tengo”.
Cabe hacer presente que F.A.P.P., mantenía una orden de
detención vigente por un delito de amenazas, en una causa en que aún no era
notificado y existía otra causa por un ilícito de lesiones.
La utilización del arma y las amenazas de muerte previas,
fueron los elementos considerados por el persecutor para sostener que sí hubo
una intencionalidad de dar muerte a la mujer y a su bebé en gestación.
“No hubo dolo”
A lo anterior se opuso el defensor penal Leonardo Vallejos,
quien cuestionó la existencia de antecedentes que justifiquen la participación
y autoría de su representado en el delito. Además que el delito de desacato
imputado no estaría acreditado, ya que -según dijo- no existiría constancia de
que se haya decretado una medida cautelar en su oportunidad.
Además sostuvo que las lesiones serían sólo de mediana
gravedad, de carácter defensivo, y que no habría un dolo o una intención de
causar la muerte y el aborto.
Pese a lo anterior, el juez de Garantía accedió a lo pedido
por la Fiscalía y ordenó el ingreso del imputado a la cárcel, estableciendo un
plazo de 90 días para el cierre de esta investigación.