Una
persecución policial por diversas calles de Punta Arenas finalizó la
noche del miércoles con tres jóvenes arrestados, luego de que fueran
sorprendidos comercializando droga a bordo de un vehículo.
Según
los antecedentes expuestos por el fiscal Fernando Dobson, el hecho
ocurrió pasadas las 21.00 horas del miércoles, cuando los imputados
identificados como Sebastián Andrés Ocampo Hernández, Matías Ezequiel
Sánchez Sánchez y Giselle del Carmen Silva Cerda se encontraban junto a
otros sujetos a bordo de un automóvil marca Chevrolet Optra
perteneciente al segundo de ellos, en el cual se desplazaban,
dirigiéndose hasta las proximidades de la intersección de las calles
Armando Sanhueza con Errázuriz, lugar donde procedieron a vender
pequeñas cantidades de sustancia ilícita correspondiente a marihuana,
previamente dosificada.
Al
momento en que se materializaba esta comercialización se percataron los
imputados de la presencia cercana de una patrulla de Carabineros,
situación que hace que las demás personas que se situaban en aquel lugar
escaparan en diferentes direcciones, mientras que los jóvenes antes
identificados abordaron el vehículo, dando así inicio a una persecución
policial por diversas arterias de Punta Arenas.
Al
circular por la esquina de Avenida España con calle Ignacio Carrera
Pinto arrojaron hacia el exterior del móvil una bolsa de la cual se
desconoce el contenido, para luego llegar hasta una parcela emplazada en
calle Camino ENAP, sector poniente de la ciudad, pretendiendo burlar el
control policial. Pese a aquello, los funcionarios uniformados lograron
constituirse en el lugar y fiscalizar a los tres imputados, verificando
que dentro del auto había dos pesas digitales, 18 envoltorios de papel
cuadriculados y una bolsa, que contenían en total la cantidad de 38,3
gramos de cannabis sativa.
Al
mismo tiempo se encontró una pistola a fogueo negro que daba la
impresión como si fuese un arma de fuego, mientras que en la guantera el
personal policial halló un cuaderno cuyas hojas eran del mismo tipo que
los envoltorios en los que se dosificaba la referida sustancia.
También, a la imputada Silva Cerda se le incautó la suma de 159 mil
pesos, y a Sánchez la cantidad de 105 mil pesos. Por último, ninguno
portaba un salvoconducto o permiso temporal que los autorizara a
circular en dicho horario.
Por
los delitos de microtráfico e infringir las normas sanitarias, el
persecutor jefe de Punta Arenas solicitó que se imponga el arresto
domiciliario nocturno para los tres jóvenes, dando cuenta que de sólo el
imputado Matías Sánchez prestó declaración, admitiendo éste
comercializar marihuana, y que él pasó a buscar a sus otros dos amigos, y
por medio de la aplicación para celulares “Grindr” sus clientes lo
contactaban para comprarle droga, trasladándose ese día hasta la esquina
de las calles Boliviana con Señoret para efectuar la primera venta,
momento en que fueron sorprendidos.
Aseguró
el imputado además que debió recurrir a esto por necesidad de dinero,
para ayudar a su abuela que tiene problemas de salud.
Sin
embargo, el magistrado Franco Reyes accedió a lo pedido por el fiscal, y
estableció un plazo de 90 días para el cierre de la investigación.