En
una decisión unánime, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas
condenó al sujeto de iniciales H.L.T. por su autoría en un femicidio
frustrado en contexto de violencia intrafamiliar. La sentencia en su
contra se conocerá este sábado y podría pasar hasta 10 años tras las
rejas.
El
delito se cometió en la mañana del 4 de octubre del 2020. Según la
acusación del Ministerio Público, el hombre irrumpió a viva fuerza en el
domicilio de su exconviviente. Se abalanzó contra ella y la tomó por el
cuello con ambas manos. Mientras la estrangulaba y la insultaba, le
dijo que le daría muerte “ya que no lo logró la primera vez”, según la
versión del fiscal.
La
víctima logró zafar de su agresor y apretó un botón de pánico que le
entregó el Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (Sernameg).
El acusado volvió a agredirla con patadas en el abdomen y zamarreos
contra el muro. El ataque no subió de escala por la llegada de
Carabineros, quienes fueron alertados por el botón.
La
afectada resultó con contusiones en su cuello, tórax y extremidades.
También constató escoriaciones en la mandíbula y dolor en su zona
costal. De acuerdo al parte médico, las heridas son clínicamente de
mediana gravedad.
El
acusado esperó el juicio en su contra en prisión preventiva. La
rendición de pruebas comenzó el 11 de enero y comparecieron cerca de 20
testigos y 10 peritos. El tribunal pudo escuchar el testimonio de
trabajadores del Sernameg, funcionarios policiales y la propia víctima,
quien se sentó en estrados –separada por un biombo de su agresor– para
declarar sobre la violencia sufrida.
Finalmente,
la sala compuesta por las magistradas Rosa Luque López, Constanza
Sutter y Palmira Muñoz arribó a un veredicto condenatorio. “Para adoptar
la referida decisión se ha tenido
en consideración la prueba aportada por el Ministerio Público a la que
adhirió la parte querellante”, leyó la magistrada Sutter.
Leído el veredicto, el Ministerio Público solicitó la imposición de los 10 años de cárcel indicados en la acusación.
“No
hay ninguna justificación para la brutal agresión que perfectamente
pudo haberle costado la vida a la víctima, si no es porque llegan
funcionarios de Carabineros frente a la acción de botón de pánico que la
víctima desesperadamente logró accionar”, argumentó la fiscal Romina Moscoso.
La defensa adelantó que va a recurrir ante
todos los estrados, “inclusive ante la Corte Interamericana de Derechos
Humanos”, según el abogado Juan Arcos. De todos modos, solicitaron al
tribunal oral que reconozca la atenuante de colaboración sustancial al
esclarecimiento de los hechos e imponga una sanción de tres años de
cárcel.
La decisión de pena recae en la sala presidida por la magistrada Luque, quien comunicará su sentencia este sábado.