El
Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas decidió ayer condenar a tres
sujetos por sustraer cerca de 190 mil pesos a un conductor de Uber.
La
sala compuesta por los jueces Jovita Soto, José Octavio Flores y
Guillermo Cádiz, dieron por acreditados más allá de toda duda razonable
los hechos de acusación del Ministerio Público.
Los
hechos ocurrieron el 5 de marzo del año pasado. Alrededor de las 5 de
la madrugada, los imputados llamaron a un chofer de Uber, quien los
recogió en la intersección de las calle Serrano con Patagona.
En
el trayecto, el trío “procedió a sustraer con ánimo de lucro y sin la
voluntad de su dueño” –según la acusación– un banano que se encontraba a
un costado del asiento del vehículo. En su interior había una billetera
con tarjetas bancarias, documentación y 650 mil pesos en efectivo.
El
conductor descubrió que su banano fue sustraído y encaró a sus
tripulantes. Como estaban cerca del cuartel de la Policía de
Investigaciones (PDI), estacionó su vehículo ahí.
Los
imputados procedieron a bajarse rápidamente del auto y huir del lugar.
Cuando llegaron a la intersección de O’Higgins con Errázuriz abordaron
un taxi de la empresa Milodón, dejando a la víctima atrás.
Enterados
de la sustracción, los funcionarios de la PDI lograron detener a los
imputados, quienes devolvieron los 190 mil pesos que alcanzaron a
hurtar.
Cada
individuo sustrajo una cantidad distinta, la que oscila entre 25 y 60
mil pesos. Otros 50.000 pesos estaban esparcidos en el taxi.
Durante
el juicio, cinco funcionarios de la PDI prestaron declaración respecto a
los hechos de la acusación. También testificó la víctima y el taxista.
“La prueba de cargo –testimonial, pericial, documental
y otros medios– ha permitido establecer la existencia del hecho aludido
en la acusación, esto es, sustracción de cosas muebles ajenas (dinero),
con ánimo de lucro y sin la voluntad de su dueño, como la participación
punible de los acusados”, dice el veredicto.
La sentencia se conocerá el próximo viernes y será leída por el juez Flores.
En caso de acogerse la solicitud de pena de la fiscalía, los acusados
podrían cumplir con tres años de cárcel y una multa de 500 mil pesos.