En
la noche del sábado, Carabineros recibió una denuncia por parte de una
asistente social del Programa de Intervención Especializada (PIE). Les
dijo haber sido llamada por una menor de 15 años que fue agredida por su
padre, por lo que solicitó que se dirigiesen al lugar.
Los
funcionarios policiales llegaron al lugar y se entrevistaron con el
denunciado. Les confesó que había golpeado en reiteradas ocasiones a su
hija con un cable de extensión eléctrica, por lo que fue detenido y
trasladado a la comisaría.
La
víctima fue enviada a un recinto médico. De acuerdo al parte médico,
constató heridas en sus muslos y piernas de carácter leve.
Al
presunto autor de las heridas, la fiscalía le imputó el delito de
lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar. Como
medida cautelar, solicitó al tribunal que se ordenase el abandono del
hogar y la prohibición de acercamiento.
La
defensa, en cambio, solicitó que se atendiese al contexto de la
situación familiar. El padre sería el único tutor de la víctima y de
otra hija. “Él es el único responsable del inmueble en cuestión.
Decretar la prohibición de acercamiento y abandono del hogar significará
dejar en desamparo a las dos menores de edad”, dijo el abogado José
Miguel Navarrete.
El juez Franco Reyes acogió parcialmente ambas posturas. Ordenó que el imputado abandone el inmueble durante 3 días y que no
tenga contacto con la víctima durante otros 5. El magistrado envió los
antecedentes al tribunal de familia para que sean ellos quienes impongan
las medidas cautelares definitivas.