Ayer
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas comunicó su veredicto en
contra de María Pilar Vera Vargas. En una decisión unánime, los jueces
decidieron condenarla por parricidio.
Según el veredicto, el tribunal consideró la prueba reunida por la Fiscalía y la propia declaración de la acusada.
“Elementos
todos que sin contradecir los principios de la lógica, las máximas de
la experiencia y los conocimientos científicamente afianzados, han
permitido al tribunal adquirir la convicción, más allá de toda duda
razonable, de que realmente se cometió el hecho punible”, dice el fallo.
El crimen
Los hechos ocurrieron el 20 de febrero del 2020, en una parcela ubicada en el kilómetro 35 de la Ruta 9 Sur. La mujer se encontraba en el domicilio
de su exmarido, René Pérez Carrillo, un pescador
artesanal de 55 años. Ambos se habían divorciado hacía unos meses, pero
se encontraban separados de hecho hace al menos dos años.
Tras
ser denigrada verbalmente, la mujer tomó un cuchillo carnicero de 39
centímetros de largo y acometió contra la víctima. Le propinó al menos
tres puñaladas en el tórax. Una de las estocadas comprometió el
miocardio, lo que provocó su muerte en el lugar.
La
sala, compuesta por los magistrados Leonardo Llanos, José Octavio
Flores y Luis Álvarez, calificó los hechos como un delito de parricidio.
Descartaron la teoría de la defensa, que buscó exculpar a la acusada
por la violencia intrafamiliar que sufrió durante toda su vida marital.
En
el juicio testificaron funcionarios del Servicio Nacional de la Mujer y
Equidad de Género. El organismo atendió a Vera Vargas durante años por los vejámenes, golpes e insultos que recibió por parte de su exmarido.
Además, ella figura como víctima en dos sentencias por violencia
intrafamiliar, prueba que también fue rendida ante el tribunal.
Nuevo escenario judicial
El castigo que cumplirá Vera Vargas se conocerá el próximo miércoles. La Fiscalía solicita una condena de 15 años de cárcel, pero la pena puede rebajarse si el tribunal acoge las atenuantes que podrían beneficiarla.
La
defensa argumentó que la mujer goza de dos atenuantes: colaboración
sustancial al esclarecimiento de los hechos –por su declaración durante
el juicio– y no haberse dado a la fuga tras cometer el delito.
“Estaba a 35
kilómetros de la ciudad, lejos de cualquier control. Por el contrario,
sale al camino, busca ayuda y espera a que llegue Carabineros a ese
lugar. Cuando llegan, derechamente indica que había dado muerte a su
marido”, dijo la abogada Gustava Aguilar.
Si
ambas atenuantes son reconocidas por los jueces, Vera Vargas podría
cumplir entre tres y cinco años de cárcel bajo la libertad vigilada
intensiva.
La Fiscalía, por su parte, solicitó al tribunal que solo acoja una de las dos atenuantes.