Uniformado recurrió a la justicia tras quedar endeudado por más de $54 millones que nunca solicitó

Una
verdadera pesadilla ha vivido en los últimos meses un funcionario de
las Fuerzas Armadas que se desempeña en la Región de Magallanes, cuya
conducta financiera había sido intachable hasta febrero de este año,
cuando por asuntos externos a él se percató que alguien había solicitado
préstamos a su nombre, dinero que superaba los 54 millones de pesos y
que mantenía en su cuenta corriente.

Todo
comenzó el 4 de febrero, cuando F.A.B.P. – en este caso la víctima- fue
contactado por un tercero tras ofertar por una plataforma online de
compra y venta de productos el lente de una cámara, por lo que este
desconocido le solicita los datos de su cuenta corriente para
depositarle el dinero que estaba solicitando por el artefacto. Sin
embargo, al momento de hacer la transacción, el supuesto comprador le
indicó que no se podía concretar la operación porque el vendedor tenía
problemas con su cuenta y no recibía depósitos, bloqueando el traspaso
de fondos.

Aquella
persona le dijo que se contactaría con su ejecutivo bancario para que
él tomara contacto con el representante bancario del afectado, este
último perteneciente al Banco BCI. Tras lo anterior, recibió una llamada
de un sujeto que afirmó ser jefe de oficina de la sucursal de la
entidad bancaria, quien le envía por Whatsapp una foto de su cédula de
identidad y de sus credenciales, para generar confianza. No obstante con
aquello, le envió también un video en el que mostraba su rostro, su
puesto de trabajo y su identificación en la pantalla del computador del
BCI.

Deuda de más de $ 54 millones

Tras generar un vínculo, éste le solicitó la clave
de su tarjeta de débito para acceder a la plataforma que se había
bloqueado y en 24 horas quedaría habilitada, por lo que la víctima le
envió una foto de su tarjeta al presunto ejecutivo. Tras unos días, se
percata que alguien había solicitado a su nombre un crédito de consumo
de aproximadamente 30 millones de pesos y un adelanto de su tarjeta de
crédito por cerca de otros 20 millones de pesos. En total, considerando
los respectivos intereses, le cargaron créditos por la suma de $
54.814.003 a su cuenta corriente, y desde aquella “alguien” está
retirando el dinero para pagar deudas de terceros.

Más
encima, las cuotas para pagar estos créditos son de 3 millones 51 mil
pesos mensuales, mientras que el sueldo del uniformado no supera los 2
millones de pesos, por lo cual no entiende que el banco haya aprobado un
crédito a alguien que no lo puede pagar.

Lo
que es particularmente grave en este caso es que la estafa se produjo a
través de la obtención de créditos que nunca solicitó el cliente, que
fueron a su vez malversados desde su cuenta corriente a terceros, los
cuales tienen cuotas mensuales de más de 3 millones de pesos para una
persona que gana menos de 2 millones, y esa situación no es posible que
ocurra sino hay un error o negligencia manifiesta e importante del banco
o con una actuación ilícita de alguien que trabaja en dicho banco”,
explicó el abogado representante del afectado, Dagoberto Reinuava, socio
de DefensaMagallanes.cl.

Querella y demanda indemnizatoria

Debido a todo lo anterior, el profesional letrado interpuso una querella contra quienes resulten responsables por los
delitos de estafa y la falsificación de los pagarés de los créditos, y
se solicita que se investiguen y se identifique a quienes perpetraron el
ilícito, para que se impongan las máximas sanciones que contempla la
normativa vigente. En el corto plazo se requirió también que se aplique
una medida prejudicial para que se prohíba el cobro de los créditos y
así evitar que el perjuicio de su representado sea más elevado.

Además de lo anterior, y por Ley del Consumidor, se presentó el 11 de mayo ante el Juzgado de
Policía Local de Punta Arenas una demanda en contra del Banco BCI, por
una presunta negligencia del monto que el uniformado habría perdido, más
una indemnización por daño moral de 30 millones de pesos, puesto que en
todo este tiempo ha recibido constantes notificaciones de la entidad
financiera para cobrar esta deuda.

“El
banco no dio ninguna respuesta por asumir la responsabilidad en esto y
solo dijo que la responsabilidad de entregar las claves era de él, y
finalmente lo endeudaron por un monto que va más allá
de
lo que las normas de los bancos permiten para su sueldo, y eso es
imposible sin que exista una negligencia grave por parte del banco, o
bien, una actuación dolosa de alguna persona que se pueda ligar al
banco”, puntualizó Reinuava.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS