En un avance considerado histórico para la medicina trasplantológica mundial, especialistas de Mass General Brigham informaron que el paciente estadounidense Tim Andrews, de 66 años, logró vivir durante 271 días sin necesidad de diálisis tras recibir un riñón de cerdo genéticamente modificado. El caso, publicado en la prestigiosa revista médica The Lancet, representa el período más largo registrado hasta la fecha de funcionamiento de un órgano porcino en un paciente vivo.
Andrews padecía una enfermedad renal terminal producto de una diabetes tipo 2 y enfrentaba una espera de hasta siete años por un donante humano, un panorama crítico considerando la reducida expectativa de vida en diálisis. Ante la urgencia, el 25 de enero de 2025 ingresó al quirófano para recibir el órgano proveniente de un cerdo miniatura de Yucatán, cuyo genoma fue editado para eliminar elementos que provocan rechazo inmunológico e incorporar ADN humano compatible.
Un “puente” crucial para recibir un órgano humano
A pesar de que el órgano porcino debió ser retirado en octubre de 2025 debido a daños vasculares e inflamación —tras una reducción de la terapia inmunosupresora por una infección—, el procedimiento cumplió un rol crucial. Andrews debió retornar a diálisis solo por 82 días, hasta que en enero de 2026 recibió con éxito el riñón de un donante humano fallecido, con una evolución favorable hasta la fecha.
Para el equipo médico liderado por el Dr. Leonardo Riella, el procedimiento demostró que los xenotrasplantes pueden funcionar como un “puente” temporal efectivo para mantener con vida a miles de personas en listas de espera. Ante la severa escasez global de órganos, los investigadores destacaron la valentía de los pacientes pioneros y señalaron que continuarán trabajando para resolver las respuestas inmunitarias del cuerpo humano a largo plazo.