La mayor incautación de sustancias ilícitas en la historia de las fronteras chilenas se consolidó en el norte del país tras desbaratar una sofisticada ruta de contrabando transnacional. En un operativo conjunto de Inteligencia marítima, la Armada de Chile y el Ministerio Público concretaron el decomiso histórico de 103.846 kilos (103,8 toneladas) de droga de alta pureza, cargamento que ingresó por pasos terrestres proveniente de Bolivia y que utilizaba los terminales portuarios de la Región de Arica y Parinacota como plataforma logística de exportación con destino a las costas del centro del país y puertos internacionales de Europa y Asia.
La millonaria incautación de las sustancias terminadas y precursores químicos fue tasada de forma preliminar por los peritos en más de $5.192 millones de pesos, cifra que se transformará en pérdidas financieras masivas para las cúpulas del crimen organizado internacional en este mes de junio de 2026.
El fiscal regional de Arica y Parinacota, Mario Carrera, lideró las diligencias de apertura e inspección química en las losas portuarias, detallando que el hilo investigativo obligó a intervenir y retener un total de 45 contenedores de exportación.
Los análisis de campo aplicados por las brigadas especializadas arrojaron una alarmante variedad de drogas sintéticas y tradicionales, además de compuestos químicos utilizados por los laboratorios clandestinos para abultar las dosis:
Ketamina líquida y sólida: Identificada como el componente mayoritario, presente en 33 de los contenedores inspeccionados.
Cocaína Base: Encontrada de forma compacta en 22 de las estructuras de carga.
Clorhidrato de Cocaína: Droga de alta pureza detectada en 8 contenedores.
Agentes de corte y precursores: Se decomisaron toneladas de Cafeína, Lidocaína, Ecgonina Metil Ester y Fenacetina, químicos críticos para multiplicar los retornos del narcotráfico en las calles.
Desde la Fiscalía Nacional advirtieron que el volumen definitivo del golpe al narcotráfico podría expandirse significativamente en los próximos días, debido a que aún queda pendiente un 30% de los productos químicos incautados, los cuales se encuentran bajo un riguroso proceso de análisis molecular en los laboratorios forenses.
El éxito del decomiso radicó en descifrar el sofisticado método de ocultamiento físico diseñado por ingenieros al servicio del narcotráfico. Las mafias utilizaron como fachada la exportación legal de grandes lotes de carga forestal, específicamente madera aserrada de exportación y tablones tipo decking de maderas tropicales.
Según los reportes de la Armada, la elección de este material no fue al azar. La madera aserrada mantiene de forma natural una alta densidad estructural, niveles elevados de humedad interna y un gran volumen físico, tres factores físicos que actúan como un "escudo aislante" que limita de forma severa la efectividad del escaneo de rayos X convencional de Aduanas y bloquea las emanaciones odoríferas, neutralizando la capacidad de detección de los canes caninos de la policía.
Para complejizar aún más la fiscalización, las organizaciones criminales disolvieron y distribuyeron la droga de tal forma que cada pieza de madera poseía cerca de un 10% del peso total de la sustancia, mimetizándose con las resinas de los tablones.
El histórico procedimiento gatilló inmediatas reacciones en el gabinete de seguridad de La Moneda. El Ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, valoró la minuciosidad de la Armada y el SAG, aunque lanzó una dura autocrítica sobre las brechas de fiscalización que aún mantiene el Estado ante el avance de las bandas transnacionales:
“Estamos ante un proceso histórico por el volumen incautado y el nivel de sofisticación del camuflaje. Sin embargo, este tipo de operaciones nos muestran con crudeza el enemigo que estamos enfrentando: un crimen organizado corporativo que no respeta fronteras, que es extraordinariamente más ágil y que está mejor financiado, frente a un Estado que muchas veces opera de forma desorganizada, burocrática y lenta”, sentenció Arrau.
Por su parte, el Fiscal Nacional, Ángel Valencia, enfatizó el cambio de estrategia judicial en los terminales marítimos de la macrozona norte: "Proteger nuestros puertos e instalaciones aduaneras es la única vía real para proteger la vida de nuestra ciudadanía de la violencia del narco. Esto no fue consecuencia de un accidente de tránsito o un golpe de suerte fortuito; esta victoria es el producto de meses de inteligencia, análisis criminal cruzado y paciencia investigativa", concluyó el jefe del Ministerio Público.