Los secretos de los antiguos bosques que alguna vez cubrieron el continente blanco están siendo desentrañados en los laboratorios de la capital de la Región de Magallanes. Con el objetivo prioritario de descifrar los misterios de la evolución vegetal y robustecer la cooperación científica en el Cono Sur, un destacado equipo de científicas y científicos de prestigiosas universidades de Brasil concretó una exitosa pasantía técnica de alta especialización en la sede central del Instituto Antártico Chileno (INACH).
La visita de investigación, desarrollada recientemente entre el 11 y el 18 de mayo de 2026, se estructuró bajo el alero del proyecto internacional financiado “Paleofloras australes y eventos globales desde el Cretácico hasta el Eoceno: correlación entre la Patagonia chilena y la península Antártica”. Esta iniciativa de vanguardia forma parte del reconocido programa estatal Conhecimento Brasil, el cual fomenta el apoyo a proyectos en red con científicos brasileños en el exterior, teniendo al INACH como la institución internacional estratégica asociada.
El trabajo colaborativo congregó a un panel de especialistas de primer nivel en paleobotánica y palinología, logrando una provechosa mixtura entre científicas brasileñas radicadas en Chile y expertos procedentes de los principales polos académicos del gigante atlántico:
Especialistas en Chile: Participaron la Dra. Joseline Manfroi (del Centro de Investigación de Ciencias de la Tierra y Antárticas, CIANH Atacama) y la Dra. Cristine Trevisan (investigadora del INACH).
Delegación desde Brasil: Se integraron la Dra. Paula Sucerquia, de la Universidad Federal de Pernambuco, y el Dr. Marcelo Carvalho, eminencia del Museo Nacional de la Universidad Federal de Río de Janeiro.
La Dra. Cristine Trevisan detalló que las extenuantes jornadas de laboratorio se concentraron en las dependencias del moderno Laboratorio Jorge Berguño en Punta Arenas. Allí, el equipo operó directamente sobre las piezas de la Colección Paleontológica Antártica y Patagonia (CPAP), un repositorio científico único en su tipo.
“Las y los investigadores efectuaron una exhaustiva revisión de material macrofósil, concentrándose en el estudio anatómico de improntas de hojas y maderas fósiles. Paralelamente, analizaron minuciosamente láminas palinológicas, es decir, muestras de polen y esporas microscópicas prehistóricas extraídas en las últimas expediciones a la península Antártica y las cuencas sedimentarias de la Patagonia”, explicó la Dra. Trevisan.
Durante la pasantía, los paleobotánicos lograron significativos avances en el análisis taxonómico, logrando clasificar e identificar con mayor precisión científica diversas familias de plantas que prosperaron bajo condiciones climáticas radicalmente distintas a las actuales, en periodos de invernadero global como el Cretácico y el Eoceno.
Este tipo de estancias de investigación internacional resulta indispensable para la ciencia antártica chilena. No solo promueve el intercambio de metodologías analíticas avanzadas de última generación, sino que robustece los lazos binacionales y proyecta la coautoría de nuevas publicaciones en revistas indexadas de alto impacto (como Nature o Science), contribuyendo de paso a la formación de capital humano joven de postgrado.
Con el éxito de esta misión técnica, el INACH consolida su posicionamiento estratégico como un polo de desarrollo científico global desde Punta Arenas,