Un profundo cambio en el eje discursivo y operacional del Ejecutivo oficializó el Presidente de la República, José Antonio Kast, durante su intervención en el Encuentro Empresarial de La Araucanía 2026. El Mandatario advirtió sobre la compleja coyuntura económica que atraviesa el país y llamó al sector privado a cooperar de forma activa en la generación de puestos de trabajo para contener los índices de cesantía.
“Vamos a pasar un período bastante crítico en los próximos seis meses, porque estamos viendo cómo va a llegar la inversión a Chile, pero son procesos que se demoran. Por lo tanto, todo aquel que en estos seis meses pueda contratar una persona más, va a hacer una gran colaboración a la Patria”, manifestó el Jefe de Estado. La alerta fue refrendada días después por el propio Mandatario durante una gira oficial en Paraguay, donde reconoció que el aparato público detectó de forma tardía "una enfermedad económica que afecta la vida y la calidad de vida de nuestros compatriotas".
El reordenamiento de las prioridades de La Moneda se aceleró luego de que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) revelara que la tasa de desocupación escaló hasta el 9,4% —el registro más adverso en los últimos cinco años—, lo que se sumó a una inédita quinta caída consecutiva en el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec). Ante el temor de superar la barrera del millón de personas sin ocupación, el Gobierno busca estabilizar sus índices de aprobación ciudadana mediante resultados concretos en el bolsillo de las familias.
Para operativizar el nuevo diseño económico, se constituyó de urgencia una mesa interministerial presidida por el ministro del Trabajo, Tomás Rau, e integrada por los titulares de Economía, Daniel Mas; de la Mujer, Judith Marín; y el subsecretario de Desarrollo Regional, Sebastián Figueroa. El plan gubernamental dividió sus líneas de acción en mitigar la contingencia inmediata y acelerar una agenda legislativa estructural que elimine las trabas para la contratación, la cual tomará fuerza una vez despachada la Ley de Reconstrucción Nacional a fines de julio.
La meta sectorial está fijada en consolidar 50 mil nuevas plazas laborales de aquí a octubre de 2026. Para alcanzar este objetivo, el Ejecutivo implementará las siguientes estrategias de financiamiento y fomento:
Subsidios a la contratación: Se dio el vamos a la entrega de los primeros 5 mil subsidios directos a través del Sence, consistentes en el cofinanciamiento del 50% del ingreso mínimo mensual por los próximos cuatro meses, con un tope máximo de 200 contrataciones por empresa.
Masificación de fondos regionales: Se potenciará el Subsidio al Empleo del Sence, ampliando sus facultades e incentivando a que los Gobiernos Regionales (Gores) inyecten recursos propios para focalizar los beneficios en las zonas con mayor rezago.
Agilización de proyectos Subdere: La Subsecretaría de Desarrollo Regional ejecuta una auditoría total a los programas municipales y regionales que involucren uso intensivo de mano de obra.
Para financiar este despliegue de emergencia, la Subdere aplicará una reorganización presupuestaria interna con el fin de concentrar los recursos disponibles en la partida del presente año 2026. Con el propósito de asegurar que los proyectos locales cuenten con una tramitación exprés y los decretos de habitabilidad avancen sin burocracia, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, asumirá el control directo de las visaciones financieras de la mesa técnica.