Con una jornada recreativa marcada por los desafíos verticales, concursos de agilidad y una masiva asistencia de padres y apoderados, la Municipalidad de Punta Arenas formalizó el cierre oficial del Taller de Iniciación a la Escalada. La instancia, coordinada a través de la Unidad de Infancia y Juventud, se desarrolló en las instalaciones del centro deportivo Japo Boulder, permitiendo que 20 niños, niñas y adolescentes de entre 8 y 18 años descubrieran esta exigente disciplina durante el último trimestre.
El proceso formativo comenzó el pasado 7 de abril y contempló un ciclo de 12 sesiones intensivas lideradas por el monitor especializado Joaquín Moreno. El taller estuvo estructurado bajo un esquema de aprendizaje progresivo, orientado no solo a perfeccionar la técnica de agarre y posicionamiento en el muro, sino a consolidar factores de desarrollo personal como la autoconfianza, el manejo de la frustración, el trabajo en equipo y el autocuidado.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, asistió a la jornada de clausura y destacó la diversificación de las disciplinas deportivas que la casa edilicia pone a disposición de la comunidad magallánica:
"Como Municipalidad desarrollamos actividades deportivas, culturales y recreativas para distintos grupos etarios, llegando a más de cuatro mil vecinos que participan de manera permanente en nuestros talleres. Este curso de escalada permitió que 20 niños y jóvenes conocieran una disciplina diferente, con todas las medidas de seguridad y guiados por un monitor especializado."
Durante el despliegue del taller, implementado de forma continua desde el año 2023, la planificación municipal ha apuntado a resolver problemáticas estructurales de la juventud actual, tales como:
Reducción del sedentarismo: Fomento de la actividad física aeróbica y de fuerza en entornos controlados de interior para sortear el invierno adverso.
Desconexión digital: Generación de espacios de alta concentración que disminuyen el uso excesivo de pantallas y dispositivos móviles.
Salud mental integral: Fortalecimiento de la resiliencia mediante dinámicas de resolución de problemas en tiempo real sobre el muro.
El monitor Joaquín Moreno explicó que la escalada opera como una excelente herramienta de inclusión para aquellos escolares que no se sienten interpretados por los deportes colectivos tradicionales. "Los niños aprendieron desde los distintos tipos de presas y movimientos básicos hasta ejercicios de coordinación y equilibrio mediante juegos. Lo más gratificante es ver cómo muchos encuentran en la escalada un deporte con el que realmente se identifican", precisó el instructor.
La recepción por parte de las familias fue igualmente positiva. Lorena Stuardo, madre de una de las participantes, valoró el impacto de la iniciativa en la rutina juvenil. "Es una actividad muy entretenida que las saca de la rutina y del tiempo frente a las pantallas. Además de ayudarles a concentrarse, les permite conocer nuevos amigos. Mi hija y mi sobrina ya llevan dos años participando y realmente disfrutan cada sesión", comentó.
Por su parte, los alumnos rescataron el avance técnico experimentado entre temporadas. El joven Máximo Espinoza catalogó la experiencia como ideal para compartir con pares, instando a otros jóvenes a sumarse a los muros. En tanto, Catalina Montt destacó su evolución en el boulder: "Me gustó mucho volver este año porque aprendí a escalar mejor, a utilizar correctamente las presas y conocer nuevas técnicas. Siento que avancé mucho respecto al año pasado", concluyó.