Dieciséis años despues dos científicos chilenos protagonizaron matrimonio en la Antártica

Tras meses de despliegue científico en la estación polar y con retorno programado para noviembre, los profesionales decidieron dar el “sí” en el fin del mundo, transformando la experiencia del aislamiento en el paso definitivo para formalizar su proyecto de vida.

En la Base Profesor Julio Escudero de la Antártica Chilena, los investigadores del Laboratorio de Análisis Isotópicos de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar Natalia Mestre Silva y Luis Muñoz Gaete, contrajeron matrimonio.
La ceremonia fue dirigida por Carlos Reyes Urrutia, comandante de Grupo (A) de la Fuerza Aérea de Chile y comandante de la Base Aérea Antártica Presidente Eduardo Frei Montalva, quien actuó como Oficial Civil.
La pareja de científicos se encuentra desplegada en la estación desde marzo y tiene programado su retorno al continente en noviembre. Aunque su historia de amor comenzó antes de emprender la extrema travesía, fue el aislamiento, el trabajo en equipo y la inmensidad del invierno antártico lo que les unió aún más, impulsándolos a dar este importante paso en uno de los lugares más remotos del planeta.
Para Natalia, viñamarina, este acto “es darle continuidad a una vida que ya hemos venido construyendo juntos”. Afirma que en este periodo han aprendido a acompañarse, respetar sus diferencias y tomar decisiones como equipo. “Estar lejos de nuestra familia y amigos hace que este momento sea distinto”, señala la científica.
Luis, oriundo de Punta Arenas, agrega que el matrimonio es una decisión importante y, al mismo tiempo, muy concreta: formar un equipo. “Es aprender a ponerse de acuerdo, enfrentar juntos los desafíos y respetar los espacios de cada uno. Llegamos hasta aquí después de compartir muchas experiencias. Hoy damos este paso en este remoto y extremo lugar con mucha tranquilidad y con ganas de seguir construyendo una vida juntos”.

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