Frente a un complejo escenario caracterizado por la tasa más alta de delitos de Explotación Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes (ESNNA) a nivel nacional —con 165 víctimas por cada 100.000 habitantes—, la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena fue seleccionada por el Gobierno de Chile para liderar el pilotaje del nuevo Circuito de Protección Integral.
El anuncio fue encabezado por el subsecretario de la Niñez, Marcelo Sánchez, quien explicó que el objetivo central de la medida es terminar con la fragmentación de los organismos del Estado que históricamente provocaba demoras y revictimización de los afectados. “Transformamos la lógica de respuestas aisladas en una cadena continua de protección que va desde la detección temprana hasta el seguimiento de casos de alta gravedad mediante una Subcomisión Regional”, precisó. La urgencia responde a un alza técnica nacional del 73% en las víctimas entre 2022 y 2024, concentrando en un 90% a adolescentes mujeres de entre 14 y 17 años.
Reacciones de autoridades e impacto en la justicia
La delegada presidencial regional, Ericka Farías, remarcó el compromiso territorial afirmando que la alarmante estadística “nos llama a actuar de manera coordinada para lograr con éxito este pilotaje”. A sus palabras se sumó el gobernador regional, Jorge Flies, quien abogó por expandir los fondos hacia la prevención primaria a través del fortalecimiento de las Oficinas Locales de la Niñez (OLN) y recintos de salud.
Por su parte, el diputado Alejandro Riquelme tildó la realidad local de alarmante, precisando que la zona concentra casi el 6% de los casos del país. El parlamentario comprometió la gestión de recursos adicionales en el Congreso durante la discusión de la Ley de Presupuesto. Finalmente, la jueza del Tribunal de Familia de Punta Arenas, Katherine González, advirtió la severidad de estos vulneraciones citando estándares de la ONU: “Debemos entender que estos delitos pueden ser incluso considerados como tortura y generan un daño que puede ser de por vida”, valorando la llegada del plan piloto que adaptará sus respuestas a las complejidades geográficas y de conectividad de la Patagonia.